miércoles, 23 de julio de 2008

Su Isla.


Amaneció envuelta en la sabana blanca su cuerpo desnudo temblaba el sudor de su cuerpo olía salitre, la claridad penetraba por la ventana abierta de par en par, a lo lejos los ladridos de algunos perros era el sonido matinal. Sus ojos se quedaron entre mezclados con el blanco inmaculado del techo,

Era pasado, o era realidad, volvían a su mente aquellas imágenes que la visitaron, oscuras, confusas, entremezcladas, mientras notaba su corazón palpitaba pausadamente, las lagrimas recorrían sus mejillas, cansancio en sus entrañas, no era tan fuerte como solía mostrar, era muy débil, la coraza pesaba, tenia miedo a desprenderse de armadura de metal. Se levanto camino desnuda hasta el cuarto de baño, se miro al espejo, su cara desprendía cansancio, su cuerpo ya no era el de aquella joven, la cual soñaron muchos en poseerla, el espejo devolvía defectos, su pelo asomaba alguna discreta cana, sus pechos rozados estaban abandonados, las piernas empezaban a avistarla las varices,

La ducha de agua fria le abrio los ojos, sé vistio con una blusa blanca y chanclas salio en busca de la arena fina que poblaba la playa de poniente, el sol comenzaba a dislumbrar por el este, sus colores se entremezclaban en la mar calma.

Mientras caminaba por la orilla el agua se confundía con sus chanclas el sonido del agua y sus pisadas le abstrajeron de la vida, quien era esta chica, porque había llegado a este lugar, que hacía allí, no-tenia sentido, muchas preguntas, pocas respuestas.

Su gente, familia, amigos no le entendían que hacia en esta isla, lejos de su ciudad de la meseta castellana, se fue porque creía haber encontrado el amor que siempre añoro, se tropezó en falsas promesas, mentiras, engaños y sobretodo mucho egoísmo, ella era para él una pieza de museo, un trofeo que enseñaba a sus amigos, conocidos, con aquella facilidad de palabra jugaba con los sentimientos de la gente, era feliz cuando sentía que lo odiaban porque siempre estaba rodeado de bellas chicas, él creyó que ella era como las otras, se equivoco, el jugo con el chantaje emocional, que tanto la destruyo, hoy hace tres años que estallo aquella bomba, se hizo fuerte le humillo delante de sus queridos amigos o sus amigos estantarde, le pago con la misma moneda, comenzó a odiar su cuerpo, se sentía sucia, pero quería pagar en la misma moneda, pero nunca pensó solo en acostarse con un hombre por fastidiar a su pareja, encima con su mejor amigo decía, pero que en realidad no era, pues no le costo nada llevarlo a la cama.

Ella siguió viviendo en la isla, de donde era él, busco trabajo, intento comenzar la nueva vida, se encontró sola, rodeada de hombres buitres, a los que rechazo, la noche en su vida paso a mejor vida, muchas veces se preguntaba que hacia alli, pero siempre añoro el mar, ahora nunca más lo iba abandonar.

Su gente no la comprendía, la juzgaba, desde la distancia le llegaban las punzadas a su corazón débil que poco a poco iba cerrando la herida, pero creyó que aquello eran unos meses, pero fueron años.

Hoy se encontraba feliz, estaba en el mar, disfrutaba de él, le encantaba los paseos por la playa con el mar en calma, cuando este se enfurecía en invierno le encanta pasar horas y horas en silencio oyendo como rugía desde el paseo de la playa..
Disfrutaba de la soledad, en su tiempo libre se bajaba a la playa se sentaba, sacaba su libreta de tapas de color del arco iris y su bolígrafo de punta fina se dejaba llevar entre la tinta, la hoja blanca y el sonido del mar acompañado de la brisa. Sus poemas eran de un marinero que llegaba a puerto feliz, que al estar una semana en tierra su estado de ansiedad le jugaba malas pasadas, pues amaba el mar a las buenas como a las malas.
Se entre mezclaban el amor, la tempestad, la calma, la luna, las estrellas que eran la guía en alta mar, los náufragos que intentaban llegar a la costa, la luz del faro, todo ello lo conjugaba con una pluma excelente, sentimental, alli estaba en el mediterráneo, que era como su amiga con la que llorar, reír, y saborear la vida.
Nadie la comprendía, pero a le daba igual, quien eran para ser jueces de su vida, era suya, no-tenia que dar explicaciones a nadie, ella nunca pidió a los suyos sobre su vida, pero le fastidiaba que se entrometieran, odiaba el móvil, lo tenia muchas veces apagado, su madre, sus hermanas, alguna amiga de aquellas que se creen perfectas, intentando convencerla para que volviera a Burgos.

Ella era feliz en Tabarca, un pueblo de pescadores, una isla desértica, donde en dias de tormentas se iba la luz, cuando el mar se enfurecía no podían ir en Barco a Santa Pola al médico o hacer sus quehaceres en los bancos o lo que fuera, era los días que más le gustaban Tabarca aislada, aquella reserva marina en su pureza máxima, mientras sonaba en la radio la canción de un grupo llamado como el mar que bañaba la isla.

No cambies nunca, por favor.
No admitas violación.
Que no comercien tu paz
Tabarca eres una luz
En medio de la oscuridad.
Tabarca no cambies nunca por favor. (1).

Cerraba los ojos y se dejaba llevar por la música.

Tabarca era su luz,
En medio de la oscuridad de sus días pasados.
Tabarca era su salvación.
Tabarca no cambies...era su sueño.
Vivir en Tabarca.

Era feliz en medio del mar.

(1) Letra de la canción Tabarca del grupo alicantino Mediterraneo.

Música de la canción de Tabarca, una de las más preciosas en los finales de los años 70, que muchos jovenes aprovechaban esta pieza musical para susurrar palabras de amor a su prometida. Esta canción fue una de las primeras que me dio a conocer la buena música cuando estaba a entrando en la adolescencia y que después de joven disfrute mucho en los conciertos de esta banda alicantina.

http://www.esnips.com/doc/90c32c1e-0206-40c6-915b-a34fbf219bae/Mediterráneo---Tabarca

BPL.