domingo, 26 de abril de 2009

Toques de despedida.



Toques de campana largos, lentos, duros, solitarios. Resonaban por las calles del pueblo, corazones fríos, almas desangeladas, vello de punta, sangre helada recorría entre la muchedumbre agolpada en la plazoleta donde la campana desde lo alto divisaba,
rostros serios, fríos, ojos que se resguardaban tras gafas oscuras, caras conocidas. El templo era oscuro, la belleza barroca se vestía de luto, como tantos días, hoy predominaba el negro.
Personas de todas las edades, tres generaciones en muchos de los asistentes, despedían al viejo profesor, hombre vocacional, amante de sus amigos, hombre cabal.
Los hombros de sus alumnos le transportaban, el pequeño pueblo estaba paralizado, el sol brillaba con rabia quería estar presente, mientras de camino al campo santo por las calles estrechas, se podía oír el toque de campanas.

Toques fríos , toques de soledad, toques de tristeza, toques de despedida.
Toques en honor a Don Andrés, maestro de primeras letras.
Maestro de corazón.
Maestro de la vida.
Maestro de la razón.

*Quiero morir cuando decline el día
en alta mar y con la cara al cielo;
donde parezca un sueño la agonía
y el alma un ave que remonta el vuelo.
No escuchar en los últimos instantes
ya con el cielo y con el mar a solas
más voces ni plegarias sollozantes
que el majestuoso tumbo de las olas

Parte del poema.” Para entonces” de Miguel Gutiérrez Najera.

Toques de despedida.

jueves, 23 de abril de 2009

23 ABRIL


Entro en la cafetería octogenaria, le atendió un amable camarero, pidió un café con leche, mientras allí sentada divisaba las paredes repletas de cuadros donde se podía apreciar los primeros espadas del mundo de las letras del siglo pasado, al fondo unos hombres con pelo blancos algunos otros sin cabellos trajeados charlaban entre ellos, se les notaba que eran asiduos de la casa, mientras retrocedía en el tiempo, cuantas tertulias de grandes maestros sus paredes habrían escuchado, divagaciones, metáforas, debates.
Tomo un sorbo del delicioso café con leche miro alrededor algunas de las gentes que poblaban las mesas, eran solitarios acompañados de un libro, saco el libro de su bolso, abrió el libro por la primera pagina comenzó a leer párrafos de aquella joya que posaba entre sus manos, el escritor al que ahora intentaba visualizar fue asiduo a este viejo café, coqueto y lleno de historia.

* No creo que haya, de mucho tiempo a esta parte, entre nosotros, primer libro de un escritor que exceda en interés a “ El jardín de los frailes” de Manuel Azaña.
Enrique Diez Canedo en EL SOL 2 Julio de 1927.
Hoy 23 de Abril , día en que fue enterrado Miguel Cervantes, día del libro, Sant Jordi en Cataluña día del libro y la rosa tradición hermosa en este lugar, hago un homenaje a un escritor desconocido, por siempre será el malvado político.
A el escritor de EL JARDIN DE LOS FRAILES.

PD. Este libro es una pequeña joya literaria que poseo, conseguido en unas de mis aficiones, visitar las ferias de libro antiguo y ocasión, donde encuentro siempre o casi siempre algún retazo de la historia de mis raíces o simplemente algún ejemplar que secuestre mis ojos ,mi cerebro y active mis manos para acabar en mi morada enriqueciendo de cultura mis modestas estanterías.

domingo, 5 de abril de 2009

TE AMO

La primavera en su comienzo mostraba la cara sonriente, después de un largo y duro invierno, era sábado el sol comenzaba a buscar acomodo entre las sabanas, se despedía de un día esplendido.
El parque estaba repleto de gente, padres paseando a sus hijos con los carritos, mayores que apoyados de bastón disfrutaban de la tarde, niños comenzaban a dar sus primeros pasos experimentaban sus caídas con la arena y césped que se mezclaba, adolescentes tumbados sobre el verde dando los primeros besos de su vida, curiosos que caminaban mirando a todos los lados.
Se sentaron en un banco de madera donde en su respaldo los corazones pintados de algunos jóvenes habían dejado allí su promesa de amor eterno, que en unos días quedara diluido, entre lagrimas, reproches, e indiferencia. Le cogió la mano, ella empezaba a notar el fresco del ocaso de la tarde, le puso su chaqueta sobre sus hombros. Contemplaban los últimos y tímidos rayos de sol, que se marchaban como un jovenzuelo año atrás cogía el tren de despedía hacia la mili, donde la soledad en el anden era una losa, en el viaje sin destino, allí en orfandad del momento mirando en silencio la despedía del astro solar, las palabras eran mudas, las miradas contenían preguntas las sonrisas eran respuestas.
Se levantaron despacio paseando salieron del parque cuando la luz tenue de las farolas se mezclaba entre la arboleda, se perdieron por las avenidas de la ciudad donde la gente enloquecía con la nueva temporada de compras.
Llegaron después de dos horas caminado a su casa, subieron en el ascensor que les llevo al ático, la ciudad se posaba a sus pies, aquel manto iluminado donde se perdía la vista mirando toda clase de colores de luces.
Le quito despacio la ropa, mientras la besaba, comenzó a jugar con sus pechos erectos, la lengua llego hasta el pubis, jugo con el clítoris mientras ella gemía de placer, comenzó a follarla suavemente, hasta que fue subiendo el ritmo, paso a ser golpes fuertes, rápidos, ella gritaba en cada orgasmo, hasta que él se corrió salvajemente con un alarido Quedaron rendidos de placer abrazados el uno al otro, mientras la ciudad comenzaba a dormir a sus pies.
Puso la radio sonaba una música, él se levanto la invito a bailar, los dos desnudos bailaron en el alcoba, en silencio con los ojos cerrados aquella melodía.

TE AMO.
ETERNAMENTE TE AMO.


viernes, 3 de abril de 2009

EL AMOR





EL AMOR NO REQUIERE DIAS, NI LIMITES, NI RECORDATORIOS, NO REQUIERE CELEBRACIONES NI CONMEMORACIONES. ESTA PRESENTE A TODAS HORAS DEL DIA Y DE LA NOCHE, HASTA EN EL SUEÑO, ILUMINANDO LA VIDA IGUAL QUE UN FARO.

Extraído de un libro de GALA.