sábado, 17 de abril de 2010

Primavera




Hoy quiero amarte desde el silencio de mis días, cuando llega la noche mis sueños son todos tuyos, me envuelves en una capa de niebla entre mis pasadizos oscuros, la luna altiva y serena me guía en tus besos imaginarios, me envuelvo en mis sabanas esperando que algún día vuelva todo a la realidad.
Es primavera es mi esperanza, todas me recuerdan a nuestro primer beso, una noche de sábado por las callejuelas antiguas del casco viejo, nuestros labios se encontraron la magia se instalo entre ambos, caminado despacio abrazándonos en cada esquina, al llegar a la playa solitaria e oscura nuestros cuerpos se amaron mientras las olas del mar acompañaban nuestra respiración, vimos nuestro primer amanecer juntos tumbados en la arena dibujando corazones con nuestro nombre dentro.
Si, es primavera, lo se, sigo aquí sentada en esta playa esperando que estos sueños despierten, veo tu cara sonriente cuando miro la luna, eres tu, lo se, estas ahí arriba mirando desde tu atalaya nuestra playa, esperando el amanecer lleno de promesas, si eres tu, tú sonrisa te delata, no te escondas, a mi no me engañas, te encanta jugar, no puedes negar que estas ahí, la luna no existe es tu cara.
Hoy es sábado de primavera, te recuerdo entre lagrimas, odio a ese maldito cáncer, se dedico a jodernos la vida, te sigo viendo tu cara en la luna, esperare el amanecer para ver mejor tu rostro, porque si hay una cosa que nadie podrá robarme ni el puto cáncer, es que vivirás dentro del calor de mi huérfano corazón.
Seguiré soñando con nuestro amor, cada primavera al amanecer.


PD. La foto es de internet.

jueves, 15 de abril de 2010

El viejo pintor



La joven guía perfectamente uniformada bien maquillada con tonos acordes al pañuelo que cubría su cuello y acompañada de un olor agradable a perfume explicaba con voz dulce, en ingles perfecto las técnicas del pintor de la obra que frente a una excursión de turistas japoneses que en silencio observaban el óleo admirándolo con expectación que colgaba en el museo. En un lado un hombre de cabellos blancos recogido con una coleta, barba blanca recortada, arrugas en la frente miraba el cuadro, observaba detalles que la joven azafata nunca detectaría, cosas que pocos encontrarían, los enigmas, misterios de aquella obra que era una de las grandes del museo y de la historia del país.


Allí estaba un pintor que conocía la dureza de la calle, días, meses, años, calor, frío pintando en las plazas de la Villa y Corte, que un día decidió encerrarse en su vieja casa o estudio dirán los artistas que se creen con más prestigio, al fin es solo una casa donde llevar la paleta entre los lienzos.

Salio despacio del museo con la cara erguida de ser un pintor. Mientras caminaba por amplia avenida rodeada por torres de edificios de oficinas donde todos llevan la misma corbata, iba pensando en el museo.
Nunca un cuadro colgara de las paredes de un museo grandioso, seguiré siendo un romántico del arte.
Hoy una voz llamaba a la puerta, sus ojos negros se concentraban ante el lienzo, la mano levantaba el vuelo como una gaviota, desempolvo el cansado corazón, dejo atrás las miserias escondidas en la azotea de la vida, el pincel estaba alegre, los colores dejaban el luto para otros, el cielo dibujaba siluetas que el infierno escondía, notaba el calor del sol, la melancolía pasaba a vivir entre los muertos del camposanto que poblaban la ciudad triste y gris que nunca iba volver.
Hoy pinta desde el silencio y la soledad que es donde encuentra la inspiración que muchos tienen miedo a encontrar

El arte es escuchar.
El arte es libertad.
Hoy había nacido un pintor libre.
El viejo pintor.


PD. El cuadro es de Eusebi Sempere, una obra abstracta.

jueves, 8 de abril de 2010

Un diario perdido. San Valentin.





San Valentín.

Hoy 14 de febrero te echo de menos, miro las fotos en el velero, tu cara angelical con los cabellos ondeando con el baile del viento, el cuerpo bronceado era como una rosa hermosa en alta mar que acompaña a mi velero en la travesía marítima de los días soleados del verano.
Ayer encontré tu carta en mi buzón, disculpándote de la huida precipitada, quiero comprender tus miedos, las dudas, las contradicciones que habitan en tus entrañas, las cadenas son imaginaciones solo había un amor puro que luchaba por ser libre, solo el maldito miedo se instalo en tu hermoso cuerpo, el frío se apodero de tu corazón entre la niebla que poblaba tu mente.

Un día en tu nueva ciudad o en tu nuevo trabajo, una luz iluminara tu corazón, te deseo que te ilumine con la misma intensidad que te entregue todo mi amor.

Sus besos eran miel.
Las noches eran pasión.
Los días amor.
.
Sus ojos fueron mi luz.
Sus pechos mi perdición.
Sus caderas la envidia.
Sus besos un huracán.
Su pubis era placer.

Olor a sabanas limpias.
Olor a su cuerpo desnudo.
Olor a perfume
Olor en mi memoria,
Noches locas de amor.
Noches de sexo.

Querer olvidar alguien es recordarlo para siempre.

Eva es pasado.

14 de Febrero 2001.

El reloj desapareció entre las aguas del mediterráneo.

miércoles, 7 de abril de 2010

Un diario perdido. Tercera hoja.



1 de febrero de 2001.

No se si soy libre o esclavo de mis días, mis noches entre el sueño de nuestro amor. El mar junto a ti colmaban mis días de felicidad, hoy solo me queda mi velero amarrado lleno de recuerdos.
Cuanto que me duele tu ausencia, quiero aprender de ella, volver a nacer, buscar la ilusión de los días azules, mis sentimientos son heridas profundas que buscan una respuesta,
Tu dulce voz vive entre mis latidos, te encuentro todas las noches en la imaginación que recorre las paredes blancas de mi alcoba. El día amanece, me levanto a las primeras luces acompañado de la soledad de la almohada. Tu dulce voz se pierde cómo el encanto de tu bello nombre Eva.
El tren para en el anden, tus caderas se pierden en el billete de ida, rezo todas las noches por el billete de vuelta.




Hombres desnudos.
Amantes silenciosos.
Hombres perdidos.
Amantes solitarios.
Frío en el cuerpo.
Debilidad en el corazón.
Sentimientos melancólicos.
Días de lluvia
recorren las arrugas
de un hambriento.
Noches de recuerdo.
Noches de olvido.
Noches sin sentido.
Soledad en el rostro.
Soledad del poeta.
Soledad del bar.

Recuerdo tus abrazos llenos de cariño, sobrevivo cuando el ángel de la tristeza me invita a pasear por el campo de los sueños, susurros al oído, besos en el cielo, rosas en el mar, mirada cómplice de los días azules de cualquier óleo que esta presente el amor eterno.
Las sombras viven escondidas en cada rincón de este mundo.
Hoy quiero morir, el amor perdido me esta diluyendo en gotas de agua que desaparecen cuando llegan ante el mar.
Eva querida Eva. Amada Eva.
El silencio envuelve mis días…..Eva.

martes, 6 de abril de 2010

Un diario perdido. Segunda hoja.


15 de enero de 2001.

Cada día que pasa es como una tormenta en mi cabeza, hay noches que quiero desaparecer a bordo de un velero sin rumbo donde el mar quiera llevarme.
Quisiera olvidarte, que abandones mi maldita cabeza, terminar con este sufrimiento, en este mundo la inocencia se paga muy cara, intento ser fuerte, lo único que consigo ser cada día más débil.
Los días de lluvia salgo de paseo por la arena de la playa solitaria que ambos íbamos cogidos de la mano, mirando el juego de las estrellas en el firmamento, las gotas mojan mis cabellos hasta que mi cuerpo se confunde con la lluvia, entonces quiero que el agua limpie mi cuerpo de tú ser que lo invades de noche y de día.
Tu sonrisa es mi hechizo, no puedo cruzarme con ninguna chica que sonría, es cuando mis ojos se enrojecen, donde todas tus sonrisas se reflejan en el cielo, me sigue cautivando. TU SONRISA.

Tardes de café.
El verbo amar.
Sonrisa perfecta.
Mirada cómplice
Días de encanto.
Días de sueños.
Días de ilusión.
Días de futuro.
Días de alianzas.
Días de TE QUIERO.

Días de desilusión.
Días de fracaso.
Días de lagrimas.
Días de niebla.
Días de sin sentido.
Días rotos.
Días tristes,
Días en el ocaso.

lunes, 5 de abril de 2010

Un diario perdido.


1 de enero de 2001.

Hoy noto tu ausencia, en estos días mi vida naufraga, intento remar en esta barca de maderas astilladas a contracorriente, la oscuridad se apodera de mis entrañas, mi cuerpo tiene frío, la soledad envuelve la atmósfera en la que habito, miedos se han convertido en las noches de larga espera, el sol no me calienta el corazón.
Recuerdos, recuerdos, recuerdos, solo me quedan recuerdos.
Tus cartas me envuelven de melancolía, las guardo como un tesoro, cada vez que las leo, las palabras se transforman en lagrimas.
La niebla cubre la ciudad todas las noches, en ella me veo reflejado, soy una sombra caminando entre la bruma, imágenes difusas, blanco y negro, la música ha dejado de sonar en mis entrañas, el silencio es un puñal amenazante el brillo de su punta resplandece entre la noche fría.
Una tarde del verano pasado nuestros cuerpos desnudos se bañaban entre los acantilados, besos, caricias, risas, juegos, solo me quedan recuerdos, recuerdos, solo recuerdos.
Llevo todos los días el reloj de pulsera en la mano izquierda, que una noche a luz de la luna llena sentados en el puerto a medianoche, me prestaste tu reloj para que nuestro amor no se para nunca, como las esferas que avanzaban en busca de las horas de amor que tendrían que venir.

Hoy veo tu foto.
Tus cabellos rubios.
Los labios de amor.
Sueño con tus besos.
Cada noche.
Cada mañana.
Al despertar recuerdo tu cuerpo.

Hoy las flores no ríen.
El cielo llora.
Las cartas han muerto.
Las promesas no existen.
Quiero desaparecer.
No puedo.
Soy un cobarde.
No encuentro respuestas.
Solo preguntas.