domingo, 30 de diciembre de 2012

Feliz 2013



Para despedir este año 2012 que mejor que el poema de Antonio Machado, Cantares, cantado por la voz de Joan Manuel Serrat.

Cantares.

Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...
Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.

Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...

Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar:
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse, le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso.


Feliz año 2013.
Caminante no hay camino,
se hace camino al andar.



Articulo dedicado en este blog a Don Antonio Machado el 27 de septiembre de 2010.
http://mixta2000.blogspot.com.es/2010/09/antonio-machado.html

martes, 25 de diciembre de 2012

El despertador



Letras de madrugada cuando la ciudad duerme mientras los despertadores se preparan para la melodía maldita.

Hombres y mujeres que se despiertan van camino del trabajo con cara de funeral, aposento de sus cárceles que  otros imploran poder estar en ellas en sus vidas de desesperación.

La  ciudad despierta entre prisas y carreras por los pasillos del metro, el día comienza y el escritor después de toda la noche escribiendo su novela plácidamente comienza el sueño entre las sabanas del arco iris.



domingo, 23 de diciembre de 2012

Sueños de hojalata



El reloj de pared estaba abandonado en el desván entre otros trastos viejos e inservibles.
Un día el abuelo buscaba unos cuentos que hacía un montón de años que habitaban aquella estancia, observo que entre la pared y el suelo estaba el reloj, había un poco de humedad. El reloj estaba parado y lleno de polvo, lo sostuvo entre sus manos, lo miro, creyó que quizás era algo de aceite del mecanismo, una fugaz idea paso por su cabeza, llevar el reloj al taller de un amigo, que se dedicaba al mundo de las joyas y relojes.
Cuando fue a recoger el reloj, pregunto a su amigo.
- Estaba muy estropeado y oxidado.
No- Contesto el  amigo relojero.
Simplemente estaba triste y cada media noche aunque sus manecillas no funcionaban, él seguía el compás de ellas y al no poder dar las doce campanadas anunciando el nuevo día, de su humilde corazón manaban doce lagrimas.
Desde aquel día  31 de Diciembre muy especial, el reloj de pared preside el salón en cual hace muchos años fue testigo de la vida de aquella casa con sus campanadas.
El reloj acompaña con el tic tac los cuentos del abuelo que en voz alta y clara narra a los  nietos.

Erase una vez un reloj que vivía en lo alto de un torreón, en cual la princesa cada noche esperaba impacientemente las doce campanadas para poder ver al humilde campesino que estaba enamorada.
La princesa derramaba doce lagrimas de cristal que se diluían en la medianoche en pétalos de amor. El campesino recitaba poemas de amor desde la distancia. El Rey mando ejecutar al campesino enamorado, y la princesa quedo triste y muda para la eternidad. El reloj quedo parado a mitad de la noche cuando la princesa dejo de existir. Cada medianoche el viento huracanado azotaba el Reino malvado como venganza ante tal crueldad en el amor.
Sueños de una princesa de hojalata.



jueves, 6 de diciembre de 2012

Factoría de las muñecas




Los hombres y mujeres trabajaban con esmero y delicadeza, en sus manos nacían unas bellas criaturas de plástico, unas muñecas de ensueño. Un trabajo que parecía rutinario, y así lo era, monótono a simple vista pero había una diferencia que marcaba que esto no era de esta forma descrita. La gran diferencia que marcaba lo rutinario de lo extraordinario, era el amor con que las fabricaban. En sus manos estaban depositados muchos sueños, en realidad la ilusión de pequeños y grandes. La elegancia de aquellas muñecas era la creación de unos sueños que se preparaban para recorrer el mundo de la fantasía.
En verano jornada estival de grandes y pequeños algunos días frecuentaban la factoría de las muñecas. Todos los visitantes con atención veían con sus propios ojos la maravilla del nacimiento de la muñeca en todas sus fases. Los trabajadores con buen agrado les explicaban en que consistía su trabajo en cual se podía divisar las caras de sorpresa y gratitud en los visitantes de contemplar aquellos momentos tan especiales, por la belleza de aquellos instantes. Desde la creación de un simple boceto, pasando por los moldes, las primeras pruebas, hasta el más mínimo detalle se cuidaba para la perfección, cosas que muchos no imaginaban todo este proceso en la fabricación.


Los visitantes recorrían las estancias hasta llegar al proceso final que con toda delicadeza peinaban, vestían y las encajaban listas para partir a recorrer el mundo en busca simplemente de una palabra, ilusión.
Como siempre nacían algunas preguntas entre visitantes y trabajadores de la factoría, y siempre o casi siempre a decir verdad de los mayores.
“No pueden negar ustedes que realizan un trabajo que les encanta”
Los trabajadores personas muy curtidas en esta labor, respondían con total exquisitez.
“La muñeca es ilusión”.
“La muñeca es amor”.
“La muñeca es un sueño”.
Para realizar todo esto se necesita tener ilusión, amor, y saber que en nuestras manos están los sueños. Y ustedes como padres y educadores le deben de dar el valor real que merece este trabajo, porque una muñeca es más que un juguete, es un sentimiento que se hace realidad cuando una niña la tiene en sus manos.

                                                      Muñeca Güendolina.


6 de enero un día de mucho frío con los tejados adornados de una espesa capa de nieve amanece muy temprano en muchos hogares en los cuales el nerviosismo se puede palpar en los pequeños. Regalos que cubren en árbol de Navidad, Belén, esta madrugada los heraldos de S. M. Los Reyes Magos han depositado, según las cartas y remitente cada paquete en su lugar correspondiente . En esta mañana no hace falta el despertador, las casas son un espejo de la ilusión de una noche larga de espera.
Unos jóvenes padres se esconden detrás de la puerta del salón y miran expectantes como sus retoños con mucho nerviosismo abren los regalos. La emoción los embarga, la niña rubia de tirabuzones abraza a la muñeca, la besa y le habla, va en busca de sus padres que no pueden dejar de contener unas pequeñas lagrimas de emoción, felicidad y también de recuerdos cuando hace años era la madre quien abrazaba y besaba a la muñeca, como ahora hace su hija. El niño pide ayuda al padre para comenzar los montajes de los juguetes, es la hora coger las instrucciones ponerse manos a la obra ante tal nerviosismo del niño.
Los padres ante tal día como este recuerdan aquella fantástica visita que realizaron el verano pasado a la factoría de las muñecas, como los magos de las muñecas, aquellos anónimos trabajadores hacen posible que se cumplan los sueños.
Un juguete necesita los ingredientes de la ilusión, el amor y el sueño para surcar los mares de la felicidad de los niños y los mayores.

                                                    Muñeca Yamita