domingo, 22 de septiembre de 2013

Otoño

Días de lluvia, paraguas de colores, cuerpos escondidos entre las ropas, es el comienzo de un nuevo otoño. Recuerdos de la playa, calor, noches de jolgorio.
La ciudad despierta entre nubes grises, calles mojadas, niebla en sus azoteas.
Semblante de tristeza en los caminantes, silencio en su mirada, sigue lloviendo, los paraguas cruzan por el paso de peatones, las aceras solo se ven zapatos.
Fin del verano.
Dentro de unos días nuestros campos serán un lienzo de colores amarillentos, las hojas en unos meses se esparcirán por los suelos, los árboles estarán desnudos, como las gentes meses atrás en las playas.
El otoño es digno de un espectáculo, el pintor deja volar su imaginación encontrado el significado, el fotógrafo lo seduce con su objetivo y el poeta le mima con sus palabras.
La función comienza, se abre el telón, y aparece el OTOÑO.

sábado, 14 de septiembre de 2013

Castell de Guadalest


Escribir sobre la historia del Castell de Guadalest, hay mucho escrito en libros e internet, pero hay un dato que encontré, me pareció interesante, y del cual casi nadie habla, esta en el libro de Fernando Díaz-Plaja, Castillos de España y sus fantasmas 1981, escrito para el Circulo de Lectores, donde cuenta la expulsión de los moriscos en 1609.

“  Ciento sesenta mil personas salieron del Reino de Valencia…algunos la mayoría llorando, pero voluntariamente.
Pero unos cuantos se refugiaron en el Castell de Guadalest y, protegidos por sus murallas de piedra y las de roca natural, se defendieron heroicamente hasta que el ejercito les corto los víveres y acabo metiéndoles igualmente en los barcos que les llevaban a la costa norte de África“. 


Tierra morisca hasta los últimos días, se defendieron hasta ser expulsados, encerrándose dentro de las murallas del Castell de Guadalest. Años después un terremoto el 22 de junio de 1644 destrozo el castillo, y un seísmo en diciembre del mismo año. La voladura del Castillo en 1708, cuando la Guerra de Sucesión y, el incendio de la Casa de Orduña, dejaron muy dañado el Castell de Guadalest.  Se perdió gran parte de la historia del Rieno de Valencia, que habito durante muchos siglos en sus murallas.
 A principios del siglo XVII en el Valle de Guadalest, antes de la expulsión de los moriscos habían 458 y solo 26 cristianos viejos. De las 18 alquerías o caseríos existentes han desaparecido; Beniseclí, Ondara, Ondarella, Muxaraques,  Benialit, Adzaneta, Beniqueis, Maurar, Benisuma, Beniasim, Alsofra y Florent. Los que siguen vigentes como pueblos son Castell de Guadalest, Benimantell, Beniardá, Benifaito, Abdet y Confrides.



Datos. Castillos de España y sus fantasmas 1981. Fernando Díaz-Plaja.
Alicante. Rutas de arte, historia, leyendas y tradición. 1986. Antonio G. Pomata.

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Playa de Alicante


Era una pobre barquilla
por las olas azotadas
combatida y destrozada
desde la vela a la quilla.

Por extraña maravilla
el cielo se serenó
y la barquilla ganó
amiga playa un instante.

Esa playa es Alicante
y la barquilla soy yo.

Décima de Joaquín María López.

jueves, 5 de septiembre de 2013

Cajita del corazón



En un amanecer una estrella ilumino el cielo de Valladolid, era un 5 de septiembre de hace unas décadas, en una cajita había una luz brillante.

Luz castellana.
Tierra de nobles.
Una estrella
ilumino el cielo
de Pucela.

5 de Septiembre.
Luz de amor.
Brillo en tus ojos.
Sonrisa en tus labios.

Amor en tu corazón.
Compresión en tus manos.
Dulzura en tus abrazos.

Besos a ti.
Mi amada.
Mi Reina.

Luz brillante del amor.







domingo, 1 de septiembre de 2013

Lagrimas en el portal


Cartas en un buzón.
Cartas de un banco.
No hay cartas de amor.

Silencio en el buzón.
Lagrimas en el portal.
Cartas olvidadas.

Buzón solitario.
Propaganda de colores.
Rebajas por doquier.

Triste buzón que hace tres décadas recibías cartas de amor de un soldado, que prometía amor a su prometida.
Triste buzón que ahora recibes cartas de desamor, el juzgado reclama la pensión del ex conyugue.
Lagrimas en el buzón del portal, el hombre de correos olvida tu nombre.
Buzones de la soledad.