sábado, 23 de agosto de 2014

El silencio y el mar


El silencio es agradable.
Es como el amanecer.
Lento y tranquilo.
Sereno y pausado.

El sol de mi corazón.
Luz de mis entrañas.
Bendito silencio.

El silencio es la voz.
La voz del corazón.
Corazón tranquilo.

En silencio escuche las olas que se mezclaban en la arena en un amanecer tranquilo y sereno. El sol despertaba de la noche, y la tímida brisa acompañaba mis cabellos.
El corazón bailaba en silencio, el baile de la paz, en la orilla del mediterráneo.
Recordaba aquellos hombres de pieles quemadas, que había días que amaban el mar y otros lo odiaban, marineros y pescadores, que hace un siglo salían cada noche en busca del sustento, para sus humildes familias. Barcas frágiles, a merced del mar, redes en busca del mejor pescado, hombres fuertes y rudos. 
El silencio me hacia comprender que en el mar, todo el hombre es diminuto ante él, que en un segundo todo puede cambiar. 

Mirando fijamente el horizonte.
En silencio acompasado por las olas.
El corazón brotaba de serenidad.

El silencio y el corazón.
El silencio y el mar.

domingo, 17 de agosto de 2014

Luz de la luna


Noche de luz en el mar.
Luna altiva y elegante.
Reflejo en las aguas.

Cabellos al viento.
Enamorada a luz
de la luna.
Sonrisa en sus labios.

Secretos y sueños.
Luna del amor.
Guía de náufragos,
y enamorados.

Noche de amor.
A las orillas del mar.
Noche de luna enamorada.

Pensamientos del corazón.
A la luz de la luna.



sábado, 16 de agosto de 2014

Naufrago de las palabras

Cuentos en la orilla del mar.
Leyendas de náufragos.
Delirios de piratas y corsarios.

Letras olvidadas.
Leyendas perdidas.
Tesoros en el mar.

Días de gloria.
Tardes de ocaso.
Noches de tormenta.

Barcos encallados.
Astillas flotando.
Playas desérticas

Salitre en mis venas.
Soledad en mis manos.
Naufrago de palabras.

lunes, 11 de agosto de 2014

Nuevo día

Despertar del letargo.
Noche de calor.
Cuerpos mojados.
Humedad en ellos.

Mediterráneo a sus pies.
Salitre en sus entrañas.
Sol hambriento.
Cuerpos desnudos.


Amanecer del nuevo día.

domingo, 3 de agosto de 2014

Plaça de Bous d` IBI


Esta creemos que es del año 1907.


Esta es de 12-9-1909.











Estas fotos son del año 2014.



Estas instantáneas es una simple curiosidad de como se puede observar después de cien años, se puede comprobar que queda algo de aquella plaza de toros ibense.





viernes, 1 de agosto de 2014

La grandeza de lo cotidiano


Respirar, sentir que estamos vivos. Decirle a alguien que le amamos. El aroma a hierba fresca. Tomar un té. El placer de una conversación interesante. Escuchar música. Cantar. Bailar. Sonreír. Un acto de generosidad. Disfrutar de un buen almuerzo o de una buena cena en buena compañía. Relajarse. Salir a dar un paseo al amanecer o al atardecer. ver una puesta de sol. Un gesto de cariño. El canto de un pájaro. Disfrutar de la Naturaleza, de un bonito paisaje. Leer un buen libro. Un acto de gratitud. La amistad. Dibujar. Pintar. Escribir. Desarrollar nuestra sensibilidad y explorar y desplegar nuestra creatividad. Encontrarse con viejos amigos. Compartir. El silencio y la tranquilidad. Un momento de soledad e intimidad. Un momento de locura y fantasía. Observar una flor. Conmoverse al observar el firmamento. Sentir el leve placer de una brisa liviana acariciando el rostro. Ver jugar y sonreír a los niños.

Vivimos tan  aturdidos por los efectos especiales, por la artificialidad y por la falta de naturalidad que rodean nuestras vidas, que  poco a poco que hemos ido perdiendo la capacidad de disfrutar de esas pequeñas cosas poseedoras de una gran riqueza y de un alimento valioso y esencial para el alma. No es de extrañar que nos atenace tan a menudo un sentimiento de insatisfacción y desidia. Otra vida es posible, más rica, más plena, más alegre, si somos capaces de ver la belleza y la grandiosidad de lo pequeño. Abramos los ojos, los ojos del alma y comencemos a vivir.

Daniel Ramos Auto. Pequeño libro del Pensamiento Positivo. Pag 29-30.

Este hermoso libro llego a mis manos, gracias al bello corazón de una gran mujer, que esperando el AVE para ir de viaje en busca de unos días de relax y playa, tuvo la feliz idea de comprarlo para mí. Es un libro sencillo, pequeño, con una dosis de maestría de como ser más positivo en nuestra vida, de la cual somos expertos en complicarla, cuando la vida resulta ser sencilla, quizás tengamos que cambiarnos las gafas o bien limpiar nuestros cristales.
Hermoso libro para descubrir un poco de lo bella que es esta vida.
Gracias a quien tuvo la feliz idea de escribirlo, y a quien me lo regalo.