lunes, 27 de abril de 2015

Noche de luna llena

La vida es un juego de cantantes y trovadores, malabaristas soñadores que pueblan las aceras de la ciudad. Quisiera ser aprendiz de palabras y versos entre acordes de una guitarra, en la calle estrecha de los enamorados. Quisiera ser el mago de los pinceles y lienzos, que cada mañana pinta a su musa en los jardines perdidos y fuentes secas. Quisiera ser el hombre de las rimas que recita en cada esquina del metro, repleto de gentes vestidas con trajes de la soledad.
Quisiera ser varias cosas a la vez, simplemente soy un enamorado del lápiz y papel en el juego de la vida, en el tablero del parchís.

Noches de luna llena
Viejos amantes.
Noches sin ti.

Recuerdos en la vieja alcoba.
Dulce sonrisa.
Luna llena.

Vente conmigo.
Amada mía.
Violeta del olvido.

Noches de luna llena.
Amantes desnudos.
Noches sin ti.

Navegantes perdidos.
Noches de luna llena.
Amantes olvidados.

Soledad y miserias.
Noches de luna llena.
Noches sin ti.
Aquí sigo con mi cuartilla del dolor y lagrimas, entre las farsas de mi vida a luz de un candil, repleto de mentiras en la despedida el día de luna llena.


sábado, 18 de abril de 2015

Madrugadas del olvido.

Quisiera ser amante de las madrugadas de la esperanza, caminar por las baldosas de la ilusión, cada mañana sonreír a las palomas que encuentren mis pasos.
Los boleros suenan en mi corazón, ramo de violetas en mi mano, amante de madrugada, trovador de historias desamor, cuentos perdidos en el contenedor de los amores destrozados.

Violetera de los boleros.
Musa del amor.
Canción en el corazón.

Eres la flor.
Flor del corazón.
Enamorada de ti.

Cabellos al viento.
Viento del amor.
Amigo y amante.

En esta madrugada de los delirios y soledad, camino lentamente aturdido por una noche de amores perdidos en la barra del amor a precio de saldo. En este paseo antiguo de los Mártires o hoy la Explanada de España, mañana que se yo, paseo de los enamorados. Los tatuajes del corazón duelen, están grabados de desamor y desdicha, entre traiciones, sueños olvidados.

Hay días que el sol duele, esta repleto de espinas y dolor.
Hay madrugadas que son para olvidar.
Hay noches que nunca deberían de comenzar.



lunes, 13 de abril de 2015

Alcoy

En estos días de Abril en una mañana de primavera con tonos grisáceos y azules, temperatura agradable la ciudad por excelencia embajadora de las Fiestas de Moros y Cristianos, que es Alcoy, esta de preparativos, en sus calles del centro de la ciudad sus operarios estaban ultimando los últimos retoques para tal evento que tendrá lugar en estos días de Abril.
Ciudad unida por puentes entre si, que en el siglo XIX fue el motor industrial de la provincia de Alicante y del Reino Valencia, a pesar de estar enclavada en la montaña de Alicante, por aquellos lejanos tiempos las infraestructuras terrestres eran pésimas y dificultosas, fue clave importante en movimientos industriales, y sociales. Una ciudad histórica, en la cual la fiesta de Moros y Cristianos es un simulacro de la reconquista de las tierras que fueron arrebatadas por la morisma, y en parte de sus montañas de la Sierra de Aitana tuvo su enclave.
Ciudad con una población de unos 60.000 habitantes aproximadamente.
Estas son las fotos de un agradable paseo de un sábado matinal por sus calles y puentes, entre imaginarios sonido de clarines y trompetas.

Puente de Sant Jordi.

Vista desde el Puente de Sant Jordi,

 Cartel anunciador de las Fiestas de Moros y Cristanos. Situado en la puerta del Ayuntamiento alcoyano.

La obra del cartel es del fotógrafo alcoyano José Crespo Colomer.

 Castillo preparado para las fiestas, instalado en la Plaza de España.

Parte de la fachada del Castillo en la cual se desarrollara la embajada.


Alumbrado de la Calle San Nicolas, por donde entrara a la Plaza de España, el desfile de Moros y Cristianos.

Al fondo la parte alta del castillo y campanario.

Calle San Francisco.


La Plaza de Dentro o Plaça de Dins como la denominan los alcoyanos en su lengua valenciana.
Claustro antiguo Palacio de los Lluiria, Convento de San Agustín.

lunes, 6 de abril de 2015

Caminante no hay camino

 Todo pasa y todo queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre el mar.

Nunca perseguí la gloria,
ni dejar en la memoria
de los hombres mi canción;
yo amo los mundos sutiles,
ingrávidos y gentiles,
como pompas de jabón.

Me gusta verlos pintarse
de sol y grana, volar
bajo el cielo azul, temblar
súbitamente y quebrarse...

Nunca perseguí la gloria.

Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.


Al andar se hace camino
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino
sino estelas en la mar...


Hace algún tiempo en ese lugar
donde hoy los bosques se visten de espinos
se oyó la voz de un poeta gritar
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Murió el poeta lejos del hogar.
Le cubre el polvo de un país vecino.
Al alejarse le vieron llorar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso...

Cuando el jilguero no puede cantar.
Cuando el poeta es un peregrino,
cuando de nada nos sirve rezar.
"Caminante no hay camino,
se hace camino al andar..."

Golpe a golpe, verso a verso.
ANTONIO MACHADO