domingo, 19 de marzo de 2017

Fin del invierno


En el último domingo invernal con una extraña ironía del fin del invierno, divago con los pensamientos, pronto los cuerpos encarcelados de las ropas de algodón serán libres, desnudos serán barnizados por el astro rey, entre este mar de dudas de salitre remuevo la conciencia abstracta que fluye como en la pantalla un cine de verano. Aquí ahora sentando en esta atardecer en la mesa camilla y brasero para calmar el frío de alma herida y maltrecha. Resaca de las desdichas de este vacío presente, pasado entre la mugre de estos grillos que pueblan la dualidad de mi cascaron. El viejo parlante sin palabras despide el invierno sin pena ni gloria, escondido entre las mentiras del vertedero de las verdades que andan de esquina a esquina como los bebedores ricos de buen vino y peor dolor de cabeza.
Sueños de un atardecer, que no voy a dejar plasmados por aquí, se quedaran en el cajón silencioso de la alcoba de los sueños benditos.
Se acaba el invierno en una tarde de un domingo cualquiera como tantos otros días entre la lluvia y el frio.

Los colores sonríen
pronto serán los dueños
de la vida y del azar.
Primavera loca,
y adolescente en tus
entrañas, gritaras,
reirás  de alegría.

Cuerpos blancos,
en la arena de oro,
entre toallas y cremas.
Desnudos y libres.

Primavera incandescente,
de luz y fuego,
pasión en tu corazón,
habitas en las venas
del sol de Abril.

Días de luz y color.
Días de lluvia y viento.
Días de confusión.
Coctel primaveral.








sábado, 18 de marzo de 2017

18-18


Hoy es dieciocho de marzo, recordando hace dieciocho años este día, igual como hoy con el sol asomado a la ventana entre el final del invierno y los bostezos de la primavera llegaba al mundo Alejandro. En este día tan ansiado por él, comienza la mayoría de edad, quedaron para la melancolía los años vividos con él de la infancia, la inocencia, las risas, y sus enfados de niño inquieto. Recordando aquellos enfados irrisorios, cuando le llamábamos " cacageut" como se cabreaba. Los años pasan como una bocanada de humo con círculos en el aire, la adolescencia es locura pura natural, y ahora que va entrar en el mundo de adulto, va ser como fuimos todos, nos queríamos comer el mundo, la juventud es fuerza e ilusión y por supuesto sueños barnizados de inocencia.
Hoy aquí sentado delante de la pantalla dedicando unas letras a " Lalo" que era como le llámanos de niño, hasta que se enfado, dijo que no, Alejandro, y un muñeco le pusimos Lalo. En este sábado de algarabía y alcohol que recorre las venas de la muchedumbre del pueblo celebrando el anuncio de las venideras fiestas patronales, a muy pesar, celebrara sus dieciocho años acompañado del famoso Botellón, nada pude reprochar el escribiente de la pantalla, en sus años mozos estuvo en la misma tesitura por muy abstemio que sea ahora  a sus cincuenta y algo.

Que más da dieciocho, si son felicidad.
Es la mayoría de edad y nada más.
Es comerse el mundo y años después al revés.
Si Pupas o Colchonero, es rojiblanco.
Atlético de Madrid es su pasión y devoción.
No solo son sus sentimientos.
Son maneras vivir.

Feliz dieciocho años Torres.

18 DE MARZO DIECIOCHO AÑOS.
18-18.






viernes, 10 de marzo de 2017

Prometo, no prometer

Viejo marchante de los delirios,
en las sabanas de la madrugada,
en la pensión del desapego.
Rubias, morenas, que más da,
tetas y caderas, besos comprados,
orgasmos fingidos.

Te prometo, no prometer,
solo acatare en silencio,
los engaños para la otra,
un catorce de un mes.

Te prometo ser el Rey.
Bastardo de las mentiras,
y cada 28 de diciembre,
brindare por la verdad,
del viejo marchante.

Te regalare un ramo,
de espinas de mi corazón,
compradas en el mercado
del alquiler de los supervivientes.

Prometo, no prometer.
Ni soy tú Príncipe,
ni tú mi Reina.
Somos dos embusteros,
que deambulan entre
las miserias del engaño.

Prometo, no.......




jueves, 9 de marzo de 2017

La taberna del turco


Mi linaje empieza en mí,
porque son mejores hombres,
los que sus linajes hacen,
que aquellos que los deshacen
adquiriendo viles nombres.
Fray Gabriel Téllez, conocido por Tirso de Molina.
El Sol de Breda. Arturo Pérez Reverte. Pag 125.



miércoles, 8 de marzo de 2017

Las sombras del barrio


Las sombras del barrio,
deambulan como cicatrices,
detrás de los cristales.

Miserias y resignación,
recuerdos y catecismo,
del pasado de confesión.

Maletas de madera,
lagrimas en la despedida,
exilio de los perdedores.

Noches de borrachera,
Póker y faroles,
embusteros del tapete.

Ron, tequila, ginebra,
urgencias, luces de neón,
sin blanca y mucha imaginación.

Las calles del barrio,
bostezan de aburrimiento,
no quedan canallas,
ni buscadores de humo.

Las sombras del barrio,
silencio en ellas,
como un entierro.

Solo se escuchan cláxones,
en sus tristes calles,
pocos caballeros de habano
y zapatos de betún, sin damas
elegantes de caderas anchas.

Las calles del barrio.
Sombras en ellas.
Pasado y algo más,
unas vidas desnudas.