sábado, 22 de julio de 2017

Luces apagadas

Luces apagadas,
en el mundo de la ignorancia
caminando hacia la deriva.

Luce apagadas,
en el juego del azar
de los viandantes con
sueños artificiales.

Luces apagadas,
Capitalismo o comunismo
que más da,
futuro sin sentido.

Luces apagadas,
en este mundo de rencor
 y odio a lo ajeno.

Luces apagadas,
soledad en sus caras,
promesas de hielo.

Luces apagadas,
Twitter o Facebook
narcisismo en la red.

Luces apagadas,
en este mundo del selfis,
posturitas notariales.

Luces apagadas,
rostros adictos
a la cocaína y el alcohol.

Luces apagadas,
bisturí y silicona,
autoestima por los suelos.

Demasiadas luces apagadas.

Los días grises con sus sombras
en los hombros de la vanidad,
sedientos de venganza



martes, 18 de julio de 2017

! Maldito despertador ¡




Son las siete en este desagradable despertador.
Estaba entrando el reino de los cielos cuando los espejismos se mezclaban entre las nubes grises dejando atrás las llamas del infierno, abogados, notarios, jueces gritaban desde el fondo con voces agudas pidiendo clemencia, mientras las mascaras se frotaban las manos, en aquel vergel en llamas. Las campanas bailaban sin cesar entre compases de los tambores, es la hora, que los malditos serán pasto de las llamas convirtiendo en las cenizas del cielo plomizo sobre las cabezas de los chamanes que celebraban bebiendo del brebaje de la sangre negra.

Pit, pit, pit, confusión, es el despertador, donde estoy, cuerpo repleto de sudor, ventana abierta, mañana de verano, primeros rayos de luz por el este, soy yo, el del pijama amarillo,  me encuentro aturdido con la boca seca, comienza el ritual matinal de muchos hogares de lunes a viernes.

Son las siete de la mañana.
De un día cualquiera de la semana.
Es la mezcla de los sueños y la realidad.

La pereza es la dueña de la vieja alcoba, los fantasmas duermen en cualquier rincón, después de medianoche desaparecieron entre la niebla y las llamas, sentado al borde de la cama, intento caminar a la ducha del olvido, que limpiara los malos sueños entre las viejas heridas del corazón ultrajado.
Lunes, martes o miércoles, igual da, me vestiré con el traje de hombre respetable, conduciré el todo terreno hasta llegar al centro de la urbe, recibiré los buenos días de la recepcionista, palabras de cortesía, comenzara la travesía de todo es urgente.

Son las siete
y dejo  de soñar.
me convierto en
un hombre sin sueños.

Un día más,
esclavo de la rutina,
de las prisas,
y de los oradores.

Maldigo a todo
lo que me rodea,
incluido a mi mismo.

! Maldito despertador ¡

domingo, 9 de julio de 2017

Una mañana

 ¡Ojos que a luz se abrieron
un día para, después,
ciegos tornar a la tierra,
hartos de mirar sin ver!
Antonio Machado.

Una mañana de domingo paseando con la cámara a cuestas.

miércoles, 5 de julio de 2017

Princesita



Cielo azulado,
poniente en el cuerpo.
días de estío.

Versos noctámbulos,
a la luz de la luna,
malabares del firmamento,
un cinco de julio.

Veintiún años,
de aquel viernes,
que el universo,
ilumino mi corazón.

Luz sonriente,
altiva y bondadosa,
que sigues
la estrella de los sueños,
que iluminan tus ojos.

Cinco de julio,
no es un día más,
es el cumpleaños,
de mi Princesa.

Feliz veintiún aniversario,
que las velas del corazón,
nos alumbre a todos,
quienes te queramos.
Princesita.

PD. Veintidós horas y veinte minutos de un viernes.




domingo, 2 de julio de 2017

Destino a otro lugar


Te mande un ramo de flores,
te escribí una carta de amor,
no contestaste.
Quizás mejor,
escribió el desamor,
mando el ramo de flores
el corazón.

El silencio es la respuesta,
destino es el olvido,
de este hombre sin amor
y sin billetes.

Notario sin palabras,
vagabundo de tus miserias,
cobarde de las noches.

Hoy la estilográfica
esta triste, sin llantos
y con amargura.
Las letras tatuadas
son los sueños perdidos,
de un perdedor del amor.

Soledad.
Olvido.
Herido.
Nada más que decir.
Final sin más.
Amores con fecha de caducidad.

Destino a otro lugar.
Viaje sin paradas.
Próxima estación.