Mi abuelo Roberto
El verano estaba a punto de comenzar, eran los últimos instantes de la Dictadura de Primo, el calor abrasador pronto se adueñaría de las ciudades y pueblos que aquella lejana España, donde se vivía en incertidumbre, los más jóvenes soñaban una República de trabajadores, eran años muy difíciles, se dirigía a la venta del helado, con la heladora al hombro recorrían las calles de la ciudades de la Meseta castellana para que los lugareños mitigaran la sed con un refresco granizado. Dos años después llego la esperanza, nuevas ilusiones, por fin el tan esperado cambio político se instauro en España, al poco tiempo se diluyo como gotas en un Océano, las revueltas eran constantes en el país, él seguía trabajando duro con sus manos y su fuerza, fue padre por aquellos años trabajaba en jornadas interminables por unas monedas, donde fuera y en lo que fuera, llegado el inv...