Eres mi Musa, elegante y caprichosa, la del rimel y algo más que tus locuras. Aprendí de tus besos, de los malabares de tus manos y de tu lengua, que es placer y adicción. Me enloqueces nada más verte, dejo de existir en el mundo, salvo para ti, eres mi Musa, la del sexo y orgasmos. Soy esclavo de tu cuerpo, adicto a tu pubis, sirviente de tus pezones, amante de tu extraña vida de sexo y fantasías. Eres mi Musa. La Musa de la adicción. PD. La foto que aparece no es del autor del blog es una foto del espacio cibernético perteneciente al autor Ruslan Lobanov