Calles envueltas de arte, adoquines en el suelo, reflejo de los cristales, luz de la mañana, primeros viandantes, lugareños e intrusos, vagan por ellas. Despiertan después del letargo nocturno, cortinas descubiertas, misterios al viento. Calles viejas, antiguas, alcobas de leyendas, soledad en las azoteas, recuerdos florecen de una infancia en las tardes de invierno, bufanda y abrigo. Se entremezcla lo nuevo y lo viejo, la soledad con la esperanza, calles estrechas, bañadas del licor del recuerdo. Regreso a ti, con un libro debajo del brazo, libro repleto de bellas palabras, poesía en ellas. Como un poeta vagabundo observo con la desnudez de los ojos de un niño, cada portal, los ventanales, los balcones que lucen la alegría de las macetas. Cada calle es un mundo, una historia, un poeta divagando. Calles del centro, coquetas y antiguas, repletas de maravillas. Calle Mayor, calle de la Vila, sendero de viejas tramas políticas, clanes familiares, pasado en sus fachadas en...