sábado, 9 de diciembre de 2017

Mar de los aullidos


Descalzo ante ti,
escucho los aullidos del mar,
 sueños desnudos
como mis labios.

Naufrago de mis memorias,
nada hay escrito,
libre como las gaviotas
vuelo al viento,
corazón del insomnio.

Las noches de luna llena,
navego sobre las olas,
equilibrista de la vida
en los días grises de espinas,
lagrimas secas olvidadas.


Camino en la arena,
saetas al viento,
brisa del amor,
vals del mediterráneo.

Aquí ante ti,
mar de los aullidos
con mis sueños,
descalzo ante ti,
olas del deseo,
barco varado.

Murmullo lejano
besos del pasado,
acuarelas del deseo,
secretos en los brazos,
mar de los aullidos.











viernes, 8 de diciembre de 2017

Surf en Muchavista


Fotos de surfistas en la playa Muchavista de Campello en una tarde de otoño con los últimos compases de los rayos de sol. Los podríamos llamar equilibristas de las olas, que mejor que para acompañar estas fotos con Proverbios y Cantares de Antonio Machado.

II
¿Para qué llamar caminos
a los surcos del azar?...
Todo el camina anda,
como Jesús, sobre el mar.

XXVIII
Todo hombre tiene dos 
batallas que pelear;
en sueños lucha con Dios;
y despierto, con el mar

XXIX
Caminante, son tus huellas
el camino, y nada más;
caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Caminante, no hay camino,
sino estelas en el mar




                                             

martes, 5 de diciembre de 2017

Beatos de Postin


Beatos de postín
arrepentidos de ocasión,
limpian sus penas
en el confesionario,
San Pedro los absuelve,
plegarias y mentiras.

Visten elegantes
domingos y fiestas
de guardar,
crucifijos en sus moradas,
la cruz en su cara
con agua bendita.

San pedro bendice sus plegarias,
al toque de campanas,
van con cara arrepentimiento
a la Casa del Señor,
buena gente,
o eso creen ellos.

Sentados en los bancos
de madera,
escuchan el evangelio
con devoción,
como fieles del templo.

Van de procesión
al lado del Santo,
cirio en sus manos,
con paso lento
acompañando al párroco.

Limpian sus pecados,
para volver empezar,
no caigas en sus agallas,
serás crucificado
con clavos incluidos.

Beatos de postín,
clasistas en sus genes,
rencor en sus corazones,
envidia en sus entrañas.






sábado, 2 de diciembre de 2017

Redil de los tontos


El silencio es mi compañero cuando busco letras acomodadas vestidas con trapos de temporada marcadas por las modas impuestas. En este habitáculo destartalado acompañados de mis portátiles, garabatos y tachones en un folio, el pilot deja marca de tintas en mis dedos, dejo correr los delirios junto a la imaginación entre los sueños de un hombre despierto. En este refugio de la literatura repleta las estanterías de libros repletos de motas de polvo por la pereza de limpiarlos uno a uno, dejo fluir los dedos ante el teclado para recorran sus mundos entre la ficción y la realidad.
En este mundo de la queja constante, con mucho ruido interno que nadie quiere reconocer culpando todo a lo externo, vomitivas plasma para el rebaño ovejuno deje de pensar y sea todo pesimismo, estamos en el siglo XXI y seguimos sin avanzar, antiguamente los ruidos venían de los confesionarios donde de rodillas ante la rejilla de madera vomitaban todas sus penas a la espera del guía escondido detrás de ella lo castigara al rezo pertinente y así seguiría el mandato de no pensar por cuenta propia.
El emperador cambio de traje, creyeron en el viento,  unas ilusiones donde empezar de nuevo, no fue así, no se perdieron privilegios, sino se ganaron otros repletos de prebendas donde  siempre vencen los mismos, son derrotados los honrados aquellos quienes no se pliegan a la doctrina de los que mandan sea democracia o dictadura, pues el fin es que nadie se salga del rebaño, y se sale se le aísla. En este murmullo de mesías de la palabra y desde sus móviles con sus dedos incendian los espacios internautas, los tontos y su me gusta les alimentan el ego y lo vuelven a compartir sus testamentos de imbéciles adoctrinados.
Parecen letras de un tonto, alguien puede luchar con los imperios de las maquinarias de los partidos políticos, o los medios manipuladores de comunicación a merced del dinero del gobierno y del gran banco de una ciudad norteña que nadie osa sacar los trapos sucios pues sino reciben publicidad, que decir de esas eléctricas que siempre vencen, y todos callados porque si os portáis mal no habrá buenos coches, vacaciones, apartamentos, no se te ocurra decir nada de las mafias de las farmacéuticas donde los gobiernos son cómplices de recibir millones por la complicidad que mueven y si alguien se decide a enjuiciar a estos privilegiados, el emperador mandara a un inspector de hacienda para matarte poco a poco en una inquisición moderna donde la defensa ante tal medio tan poderoso estas indefenso y más solo que la uno.
Para aquellos creen en Podemos, Psoe, PP, C,s o nacionalistas que será la solución de sus problemas de las espinas y ruinas, pues que siga viendo el plasma y sus debates de paniaguados comprados por los interesados para que nadie salga del redil de rebaño.

Hombres que creyeron sus promesas,
la escarcha en sus pies,
detrás de la pancarta, bufandas y abrigos,
soledad debajo de sus atuendos,
perdieron, perdieron,
enterraron sus armas,
volvieron a sus moradas,
siempre vencen los mismos,
los que sudan poco
hablan mucho.
Y las promesas se evaporaron
como siempre en la historia,
emperador y sus alcahuetas
viven con calefacción y oro
en sus cuellos,
Visa en sus bolsillos.
En los arrabales miseria y ratas,
sueños se perdieron,
en las noches frías
en las chabolas,
soleda de los vagabundos,
sopa fría, cartones,
y nada más.

No me convenceréis mesías de las palabras con el evangelio bien aprendido de mentiras, lejanos los tiempos en los cuales prometían todo lo habido y por haber, siguen igual, los tontos adoctrinados creen sus palabras, les defienden con fuego y barricadas y el sol brillara todos los días, no para ellos, sino para los caudillos del mesías, y monedas que les sobran las repartirán a la manada fiel. Mirar al cielo en busca del milagro que nunca llegara, eso es solo cosa de beatos ignorantes que creen en la manzana prohibida, Adán y Eva, en las noches frías de invierno el olvido se perderá entre la niebla de la ciudad, nadie se acordara de ti, aquellos hombres de ropa de marca vivirán en sus moradas pagadas de tus pobres ingresos que tienes que pagar con impuestos directos o indirectos que más da, paga y calla.
Redil de los tontos.

PD. Las foto son de la red cibernética.



domingo, 26 de noviembre de 2017

Cosas de una tarde de otoño

Esto es un pretexto para escribir una foto y unas vocales, algo sin ton ni son desde el amor para iluminar mi pretexto.

Una tarde en el ocaso,
el cielo grisaceo,
quietud en las nubes,
tardes otoñales,
sombras perdidas.

En esta tarde de soledad reflexiva, alzando el vuelo en busca del kybalion en cual están las claves de la mente, que importa el futuro, o el pasado en este presente dejando letras en la pantalla a ritmo de la música.

Cae la tarde,
en el más allá,
de un otoño,
en el almanaque
de la amnesia.
Pájaros en sus nidos,
humanos en  sus guaridas,
marcianos en el plasma,
silencios en sus corazones,
depresión en sus mentes,
otoño de orfidales.

 La tarde avanza lentamente y la oscuridad se va adueñando de los laberintos en busca de la salida artificial de sus razonamientos en los días de poco sol.

Todos duermen
en sus delirios
debajo de los paraguas
con prisas por llegar
a la estación invernal.

Desnudo ante ti,
las nubes y la soledad,
debiles mis huesos,
como las ramas
de los arboles.
Es una tarde otoñal,
gris y plomiza,
del mes noviembre,
microbios en el cuerpo
estufa en el habitaculo.

Cosas de una tarde de otoño.

viernes, 24 de noviembre de 2017

Diez años por estos lares

En este día de velas,
navego desnudo,
en los destellos de mi vida,
entre la realidad del sentir
y la imaginación del soñar.

Con el murmullo lejano,
y a la vez tan cerca
en mi memoria,
los años virtuales
de esta humilde ventana,
que sigue navegando.

El vagabundo de estas letras,
buscando palabras perdidas,
donde se escondieron las lagrimas,
cuando los recuerdos naufragaron
en un intento de sobrevivir
a los miedos de esta deriva
de la vida.

Días sin gloria,
sin orfidal,
con mucho amor,
a los cincuenta y algo
con la réflex y el pilot,
cómplices de los delirios,
que encuentran la libertad,
en esta pantalla y un poco más.

En las tardes de tormenta,
con paraguas y anorak,
recorre las calles del insomnio,
en busca de causas no encontradas,
pisoteando charcos como el colegial
que es feliz en esos instantes,
el presente,
sin pensar en el futuro,
disfrutando del instante.
Diez años en esta pantalla
de este bloguer,
habitando en la tranquilidad,
de los días de la mar en calma,
diez años de otoños sin sol,
inviernos con manta,
primaveras con semana santa,
y veranos de ventilador.





sábado, 4 de noviembre de 2017

Cosas de la calle



La fotografía de la calle o en la calle, o bien Strett Photography, es sintonizar con la atmosfera urbana es olfatear los colores y movimientos anónimos cotidianos formado de elementos personas, espontaneidad, y discreción de la cámara ajena a lo que sucede en el entorno urbano.

Una joven desplazándose por la ciudad entre patines, otra con el móvil elemento usual de las calles.

Pareja de enamorados saboreando la esencia del puerto de Alicante.

                       Tarde en el acantilado disfrutando de la brisa del mar y del amor.

                                     Ambiente del tardeo de Alicante en sus calles del centro

Paseos en una tarde de verano por las calles con calor en la atmosfera.

Volviendo en albornoz después de un baño en la playa al hotel.

Dulces sueños en la arena de la playa ajeno a todo.

           
                                Playa del Postiguet en toda su esencia entre juegos y baños.


Entre utopías y fotos,
delirios y sueños,
cámara disparando
en Raw en busca
una presa fotogénica.

Ráfagas a ciegas,
sin saber a donde,
las calles pobladas
de imágenes anónimas,
blanco y negro
o color,
que más da,
es el pacer de la fotografía.

Un día aprendí,
que ser aprendiz de mi mismo,
es fascinante,
ajeno a toda opiniones,
que solo hay que
gozar de lo haces,
y nada más.

Estas fotos realizadas una tarde de sábado en Alicante en el mes de septiembre en un día que calor dio una pequeña tregua que es impensable por estas fechas en tal ciudad turística, con un viento agradable, el puerto, la playa y las calles se convirtieron en escena fotográfica.