El diario II
La Dama de Algodón entro caminando por el túnel largo del nicho del cementerio llevando el ataúd en sus brazos era un pasadizo largo, llego al final abrió la caja y se dejo caer dentro, iba vestida pantalón de cuero marrón, botas del mismo color de piel y cazadora de algodón beige Sonó el despertador, y no sabia donde estaba eran las siete de la mañana, estuve unos segundos aturdido, hasta que me di cuenta que todo era un sueño, me levante y todo aquello tan confuso lo anote en el diario. A la vez que lo escribía la letra era muy confusa, con una malas sensaciones, me preguntaba porque este sueño, pasado un rato cuando salí de la ducha mientras me tomaba el café sentando y con las manos apoyadas sobre la taza que estaba en la mesa marrón de la cocina, emperezaba a estar más tranquilo. Durante las siguientes horas la pesadilla fue evaporándose, para bien de mi estado de ser.