Las perchas.
Un día deje todo atrás, las memorias de aquella alcoba en donde las noches de insomnio resultaron ser pesadillas, y pasado un tiempo fueron las alas para despegar en un vuelo sin motor. Hoy cierro la puerta, el armario se queda vacío, solo dejo las perchas que soportaron mis disfraces, que saben mucho de ellos, de las dudas y los miedos. En esta nueva vida en la que vive la incertidumbre es formar de transitar por ella, donde nadie me conto, que las tormentas son parte del camino y las mañanas de sol, son una bendición.