Cabecita loca
La lluvia golpea los cristales, se confunden con mis lagrimas, en esta resaca de melancolía. Siempre hay un sueño en la alcoba de la soledad, unos besos, unos abrazos, y un polvo a medianoche. Vicios y taras cabecita loca, mentiras y verdades se confunden entre ellas. Viejo perdedor de las batallas de la confusión. El corazón ya no duele, el alma no llora, las fotos viven en el cementerio del reciclaje. Nada queda, ni tu querida, ni yo, solo queda el olvido.