A Dios rogando y con el mazo dando
Beatos de postín, con cara de compungidos repiten como loros los rezos de los clérigos. Perdona nuestros pecados, los pensamientos impuros, rezare dos Padrenuestros. Cada domingo se visten de las mejores galas, cantan plegarias en el culto. Y al terminar la homilía son mucho mejores, más amables, y el lunes volvemos a empezar.