domingo, 31 de agosto de 2008

Concierto de AMARAL.













Fue una tarde larga de espera, mi princesita iba a cumplir uno de sus sueños, toda el día le notaba muy nerviosa, hoy alli, actuaban ellos, tardes y noches viendo conciertos bajados de Internet, You tube, muchas horas de cd. Llamadas de teléfono desde el viaje de fin de curso, has comprado el cd, que acuérdate que sale a la venta, le contestaba tranquila mañana iré. Como hace 15 días estaba de vacaciones, me llamaba, has comprado las entradas, le contestaba, no te preocupes, las compare.

Se abrieron las puertas del viejo campo de arena de fútbol, que recordaba mis años de niñez cuando acompañaba a mi padre cuando el equipo de mi localidad visita aquel recinto, días de pasión, rivalidades, hacia 14 años que fue la última vez que pise el albero, estuvieron en el escenario Víctor y Ana Belén con su banda de músicos la misma que acompaña a Sabina. Hoy mi joven princesa corría hacia el espectacular escenario, soñaba con estar delante, llego, estuvo allí, en la primera fila, iba a ver su cantante preferida, bueno digamos a nuestra cantante preferida. O mejor dicho nuestro grupo Amaral.
Camara de fotos prepara, nervios, toques en el escenario, empezaba la actuación de los teloneros Shuarma para comenzar la noche una agradable sorpresa, nunca los había oido, poco a poco su música se apodero de mis sentidos, donde Enrique Bunbury y Juan Aguirre colaboran en este trabajo de este grupo. Pronto conectaron en el publico, lo cual dio un pequeño toque especial a la noche musical, con un final que nos deleitaron donde la gente colabora con ellos.
Llego el momento estelar de la noche, el que tanto esperábamos, ansiábamos, queríamos, alli delante para ver bien el concierto, el escenario sé cerro con el telón rojo, pronto se encendieron las luces rojas, la gente murmullaba de nerviosismo, sé abrio el telón, sonaban las acústicas a topes, alli Eva con la mascara, de pronto mi teléfono hizo una llamada. Ella esta en medio del océano, mientras el publico coreaba la canción.

Dime si sientes los mismo que yo.
Y dime si estás conmigo o contra mí.

Porque la misma confusión.
Que sientes tú, la siento yo.
Yo me limito a seguir.
La ley de mi corazón.

No podía comenzar mejor el concierto, con un publico entregado, con unos cantantes que se les notaba muchas tablas en un escenario, ella un torrente entre aquella alfombra roja, él era impresionante ver el cambio de guitarras en cada canción, su banda dando todo, como un torero, dando arte, saber estar.
Las canciones más conocidas de sus antiguos trabajos la gente las cantaba, las del nuevo los incondicionales que agolpaban las primeras filas, pero ella como un volcán en erupción sacando su voz desde muy adentro, siendo cómplice del publico que esperaba aquello.
Juan canto, Solo una Canción, fue todo espectáculo, Eva de coro y la componente que les acompaña con el violonchelo, pero solo haciendo de coro, fue mágico el sonido de la guitarra y la voz de él, fue un momento donde el publico se entrego.

Solo una canción.
Para calmar mi corazón.
Lo que yo quiero.
Lo que yo noto.

Sinceramente lo que más me agrado del concierto y para rematar Juan cantando con el megáfono, todo un músico de la cabeza a los pies, no como los triunfitos y toda esa bazofia que pulula por el mundo de la música.

Y el gran final la guinda a una noche, Sin Ti No Soy Nada. Eva remato la faena. Dios que garganta que tiene esta mujer, todo un torrente para acabar este concierto.
Fue fin de una noche, espectacular, pero me fui sin mi Rosita, ay mi Rosita.

Rosita, no te hace falta llorar.
Rosita, esa sonrisa traviesa.
Es mi Rosita.
Esa sonrisa me trae de cabeza.

Muchas se quedaron en el tintero de su amplio repertorio, pero Rosita, la mía y de mi princesa, esa es la nuestra. Bueno me quede con las ganas de oír, Tardes, No se que hacer con mi vida, Salir corriendo, otras que sabía que no las iban a cantar, Botas de terciopelo, Día de Año Nuevo, No sabe a donde va.

Pero como avanza mi vida TODO TIENE SENTIDO...Rosita, Kamikaze y el Día de Año Nuevo.....Espero que siga teniendo este sentido, por el cual soñamos, luchamos y que el tiempo dirá, pero estamos dispuestos a disfrutar.


Dime si sientes los mismo que yo.
Y dime si estás conmigo o contra mí.

Porque la misma confusión.
Que sientes tú, la siento yo.
Yo me limito a seguir.
La ley de mi corazón.

Nuestra canción. Es algo más. Es la ley de mi corazón y me limito a seguir.


PD. Las fotos es del concierto que vimos, la hizo como no mi Princesita.

jueves, 28 de agosto de 2008

EL PALACETE DE COLIN




Las campanas del viejo reloj de la ermita dieron tres golpes, una tarde del mes de julio muy calurosa, dos chicos que estaban sentados bajo uno de los pinos de daban vida aquel entrañable lugar, donde sólo sé oia el canto de las chicharras, se acordó que según su madre que en este momento estaba naciendo, eran las tres, era su cumpleaños, mientras Carlos estaba mirando enfrente el palacete de finales del siglo XIX que estaba a escasos metros, donde un muro hacia de separación entre los jardines.
Hace años que nadie habita esta mansión me dijo mi abuela—dijo Carlos.

Se levantaron merodearon por las afueras de los muros, la puerta de hierro principal estaba cerrada con un candado oxidado, en la parte oeste del muro, siguieron explorando por debajo de aquellas paredes hasta que llegó a la parte este donde una puerta pequeña de madera podrida entre abierta, entraron en aquel jardín, lleno de maleza, alguna lagartija cruzándose por sus pies y unos manzanos casi secos.
Miraban el exterior, una casa muy grande de tres plantas de muchas ventanas y tres puertas hierro macizo en cada lado de la casa, con un escudo heráldico diferente, en la parte central tres amplios balcones que miraban al sur, la última planta cinco ventanas. En sus tiempos parecía ser una casa de gente pudiente o terratenientes.

Andrés nota que la puerta central estaba abierta, con el hombro empujo al notar que estaba encasillada, se abrió.
Hubo momentos de dudas de entrar el nerviosismo, se adentraron.
Carlos entra primero, dio dos pasos y diviso algunos ruidos de ratones, salió al jardín y busco un par palos y volvió a entrar, Andrés detrás expectante.
Notaron mucho polvo y deterioro, vieron al fondo una escalera grande donde los pasamanos parecían ser de cobre y avanzaron lentamente mientras sus cuerpos en tensión, miraban con los ojos muy abiertos, atentos a cualquier ruido, subieron despacio, muy concentrados en silencio, la planta superior con el suelo de madera, caminaban lentamente el crujido sé sus pisadas, de tablas resquebrajadas, al fondo del pasillo oscuro divisaron una puerta de cristal donde un resplandor de luz del día, daba claridad en el final del corredizo, abrieron la puerta sin ninguna dificultad.
Una enorme biblioteca llena de libros en todas las estanterías, donde no había nada de polvo ni suciedad. En el centro estaba una mesa grande ovalada de estilo isabelina, un candelabro impresionante de bronce en el mismo centro, a los lados dos jarrones de flores, rodeada de sillas, en el ventanal estaba un sillón del mismo estilo con tapizado de ocre, el suelo era de moqueta, limpia y en el único hueco de la pared, un fresco impresionante de la batalla de la Independencia, a los lados sendas fotos perfectas en blanco y negro de una dama de mediana edad y hombre de aspecto algo mas mayor, casi calvo con lentes redondas tenia el aspecto del dueño del palacete, mas bien bajo y regordete muy bien vestido.
Sus ojos hechizados mirando todo aquello con curiosidad infinita, y vieron al unísono que un libro que estaba en un rincón del ultimo estante que resplandecía sus tapas como iluminadas, se acercaron en silencio.
Carlos subió encima de una pequeña escalera de tres peldaños que estaba en un lado y cogió aquel libro de tapas rojas y letras doradas se sentaron los dos en el sillón ocre, estaban apretados, pero no notaban calor, miedo, intriga del lugar, incertidumbre.

Lo abrieron por la primera pagina un dibujo a carbón y lápiz de una niña
En una isla paradisíaca del caribe en las plantaciones azucareras vivía una familia pobre, las tierras pertenecían a un gentilhombre de la casa real española, cada vez la explotación daba menos rendimiento, pero la guerra deja sin tierras a esta pobre gente, pasaron a poder de una nación, la pobreza la miseria sobrevino a esta gente más de lo que habían padecido.
Una noche fría oscura de invierno, cayendo gotas de agua nieve llamaron a la puerta, una doncella abrió la puerta, se encontró con una niña de seis años de color moreno y pelo rizado negro tapada con una manta y un saquito con ropa, pidió por favor que la dejaran entrar con un acento dulce en su habla, avisaron a la señora, que pronto se persono en la entrada, he hizo pasar aquella chiquilla, todos los sirvientes expectantes ante tal acontecimiento, en la cocina le prepararon un vaso de leche caliente, pues estaba casi congelada aquella pobre criatura.
El señor estaba de viaje llegaba al día siguiente, cuando se persono fue informado, de tal suceso, él y la señora entraron la biblioteca estuvieron los dos más de tres horas, a la salida el señor mando disponer un cuarto en la zona de servicio, y que la niña fuese enseñada como empleada de hogar.
La niña no sabia leer, todas las tardes la señora de la casa le obligaba a rezar y mando que se le enseñara a leer y escribir.
Aquella venida de esa niña fue una expectación en aquella localidad, los mentideros estaban a flor de piel, dichos, diretes se sucedían pero siempre a las espaldas de los señores.
La niña fue creciendo, la señora de la casa la trataba con una crueldad llamándole la atención delante de todos, vejándola, siempre mandándole trabajos muy pesados.
En cambio él, siempre la trataba con una amabilidad exquisita muchas tardes se encerraban los dos en la biblioteca y ayudaba al señor a ordenar los libros, era la encargada de limpiar aquella estancia, no podía entrar a esa habitación ningún sirviente salvo ella, esto a la señora le enfurecía, eran ordenes del señor, ni sus hijos podían acceder sin su permiso, cuando estaban los dos estaba totalmente prohibido.
Pero una noche de repente un infarto le sobrevino al señor y cuando llega el viejo medico ya era cadáver, la fortuna pasa a manos de la señora.

La primera orden fue mandar encerrar en un cuarto oscuro donde no tenían ventanas a la sirvienta de color, solo se le daría una vez al día comida. Nadie podía hablar con ella, la tristeza invadió aquella chiquilla de siete años, sólo hacia unos años que llega aquella mansión.


De repente mientras estaban leyendo aquellos manuscritos de aquel libro, se abrió la puerta aparecio una bella chica igual como la descrita en libro pero con unos años más, era de unos veinte y pocos años, muy hermosa, alta, fina, pero con ropas muy antiguas, se quedaron petrificados como dos estatuas sentadas en un sillón leyendo el mismo libro.
Se acerco con una sonrisa blanca en sus dientes, caminaba lentamente, cogió una silla se puso enfrente de ellos, mirando hacia el ventanal, estuvo unos instantes en silencio.

Seguir leyendo la historia, no os molesto, dijo la chica con su dulce habla.
Cuanto tiempo que no recibo una visita de gente tan encantadora.
Os cuento, algo de este libro que esta en vuestras finas manos llenas de vitalidad.

Mis papas trabajaban en un país muy lejano donde siempre hace calor. En aquellas tierras eran del señor de esta casa, pero hubo una guerra por mi país entre España y Estados Unidos, al ser derrotados perdió todas sus tierras y me trajo con él, al llegar Alicante después de un mes travesía, me mando hacia Colin con unos drogueros me trajeron hasta la puerta, él hizo noche en Alicante, tenia que resolver algunos asuntos.
Cuando llego al día siguiente su esposa esa que veis en la foto le hizo pasar a esta sala, le pidió explicaciones de mi venida, a lo que el señor fue tajante eran ordenes suyas y en esta casa nadie las rebatía.
Entonces empezó mi calvario, cuando el se ausentaba que era muy a menudo debido a temas de tierras que poseían en otros lados y países cercanos al mío, la señora me trataba con mucha dureza, descalificaciones, me imponía castigos duros, alguna vez con azotes, pero era entrar él por la puerta del huerto era amabilidad hacia mí, tenia dos caras, en cambio él siempre me trataba con mucho afecto, cariño, ternura, lo cual ante los otros sirvientes les daba mucha envidia y me cogieron mucha odio, intentaban hacerme la vida imposible muchas veces conchabados con la Dama de la Casa.
Recuerdo con mucha alegría una noche de Reyes, no sabía exacto que era aquello, me regalo una muñeca de porcelana para mi habitación, fue uno de los días más felices de mi vida, recuerdo que me la dio en esta sala, me mando llamar, me entrego una caja de madera, cuando lo abrí, no sabía que significado tenia aquello, muy pacientemente me lo explico, la puse encima de una repisa que tenia mi cama y la llame María como mi querida y linda mama. Bueno fue el señor quien me recomendó el nombre, pero a mí me encanto, todas las noches hablamos las dos, me empezaron a llamar loca entre los sirvientes porque me oían hablar, me daba igual, estaba muy contenta de poder hablar con mi mama.
Otro día llego me regalo un sombrero con un lazo y un paraguas para llevarlo en verano, no entendía muy bien, aquí no hacia tanta calor como allá, pero me dijo que las señoras elegantes lo usaban, me sentía como una reina, pero notaba como la mirada de la señora era muy dura cada vez que me veía con el sombrero y el paraguas. Muchas tardes salíamos a pasear el señor y yo, por el camino que va hacia la fuente que hay en el pinar que veis por la ventana, aquel en cuya fuente hay una cruz, me contaba cosas de mi tierra como era, hablamos mucho de mi mama, nos sentábamos los dos en el escalón que hay en la bajada a la fuente pasábamos horas y horas hablando siempre muy despacito, me contaba secretos.
Me hablaba de leyendas de mi tierra y me contaba algunas de aquí, aprendí mucho del énfasis que ponía en cada palabra, en cada tono, en los gestos de la para el interpretar, como movía las manos, sus ojos dibujaban las palabras, sus guiños de complicidad, pero hubo una cosa que aprendí fue que me enseño a ser observadora, siempre muy atento al sonido del aire, al paso de las nubes, a cualquier planta que nos cruzábamos por el camino, recuerdo que cuando veníamos para acá, un día de bonanza del mar, estabamos apoyados en la baranda del barco, me dijo mira veras que bonito es ver el infinito del mar, pasemos dos horas sin hablar solo mirando aquella maravilla de océano, donde era difícil ver el horizonte la vista se perdía entre la raya azulona y verdosa con una neblina al fondo, lo miraba con expectación sus ojos ni parpadeaban al mirar aquel horizonte, la brisa era más bien fresca, notaba como el sol cada vez parecía estar mas cerca, era una niña alli en aquel instante aprendí a mirar al infinito en silencio, empecé a encontrar preguntas y respuestas con mucha claridad, sabía porque iban en aquel barco lleno de gente de esta patria muchos lo habían perdido todo, otros algunas propiedades pero tenían en otras tierras como era el caso del señor.

Una noche oí mucho estruendo la señora chillaba, gritaba pedía auxilio, los sirvientes acudieron a la alcoba y el señor estaba en el suelo, uno de los criados salió corriendo a llamar al médico.

Al poco tiempo la casa se llena de gente, todos de negro, mujeres alrededor del ataúd rezando y consolando la señora.
Por la tarde llegaron sus hijos pues estaban en Valencia estudiando, tras ocho horas de viaje en carreta llegaban cansados y apenados, por aquí fue pasando todo el pueblo y alguna gente pudiente y terratenientes de las localidades vecinas, lloraban la perdida o fingían, rezos y más rezos.

Pasado unos dias de aquellos días después del entierro, se presento el escribano de Alicante se reunió con la señora en esta sala, a los cinco minutos la señora chillaba con unos insultos muy fuertes hacia el difunto, era el testamento, no estaba como ella quería o creía, salió de esta cámara guardo las apariencias, pero todos lo estábamos oido chillar, algo iba suceder.
Al día siguiente fui encerrada en un cuarto oscuro para el resto de la vida, este palacete decía aquel testamento que cuando todos sus descendientes fallecieran es decir sus hijos y esposa pasaría a ser de mi propiedad. Ella quería que muriera de pena y olvido, tristeza, tenerme encerrada era para me volviera loca y que fuera ella la dueña del palacete.

Pasaron los años seguí encerrada en un cuarto que hay debajo de la escalera que baja a las antiguas cuadras, pero alli descubrí que había un pasadizo que salía al exterior justamente a la salida de una cueva que hay en la montaña esta de ahí detrás. Nadie lo conocía, solo estaba a la hora de la comida en la puerta, después me iba recorrer las dependencias secretas de cueva.
Una noche descubrí una sala donde había un mago, sentado en un sillón igual como este, me llamo, me acerque, me pregunto quien era, se lo explique, tenia al fuego unas hierbas, que desprendían un olor muy exquisito, me las dio a probar, las bebí, sabéis para que eran aquellas pócimas, para vivir siempre, sin ser viejo, pero claro me explico que si salía al exterior el hechizo de aquellas hierbas se perdía, ya veis por eso estoy así.

Esta mansión aquí donde están la limpio todos los días, me siento en el sillón y leo libros de mi papa, que muchas noches aparece a contarme historias de mi mama.
Como no puedo salir a la calle, la gente cree que aquí no vive nadie, que esta todo en ruinas, están equivocados.

La señora siempre fue muy cruel, nunca amo al señor, se caso porque su familia eran terratenientes que su padre fue un alcohólico perdió muchas propiedades y rentas, entonces como conocía al señor lo encandilo, fue por seguir siendo rica.
Ella conocía que tenia un amante en tierras lejanas, mucho antes de casarse con ella, esa era mi mama, yo nací del amor de los dos, fui buscada, entonces cuando la guerra, me trajo para sus tierras españolas.

Sigo bebiendo mis pócimas, visito al mago que esta al final del pasadizo, hablamos los tres, hoy es un día alegre por tener a unos visitantes en mi palacete.
Pero ahora tenéis que guardar el secreto, aquí no hay nadie, sé que la leyenda dice que vive un alma que sale entre las noches para ahuyentar los muertos, pero no es verdad, un día entraron unos señores y les asustes por que eran malos, querían destruir la mansión para construir esos feos edificios de hormigón que habitan en este pueblo.

Cada uno que entre los espantare, me vestiré de fantasma, saldré con mis crujidos les asustare encima tengo unas águilas del mago amaestradas que las suelto, ellas me ayudan a espantarlos, si es de noche los murciélagos de mi amigo también, ellos se encargan de echar a todos los malos.

Vosotros sois dos buenos chavales os he dejado entrar, para que leáis los libros que quieran, me hagan la visita.

Bueno le dejo, me voy para mi pasadizo secreto, les espero otro día para poder platicar un buen rato.
Os recuerdo que esto es un secreto entre ambos, vos nunca habéis estado en este mundo tan maravilloso, que os iré enseñando poco a poco, pero más adelante.

El pasadizo esta llena de sorpresas, pero tiempo al tiempo, de momento seguir disfrutando de estos libros, que vos miran con amor, sabiduría, en ellos esta la esencia de la vida, el amor, sobre todo la bondad, que es lo que se carece ahí afuera.

Desapareció lentamente, era muy tarde estaba anocheciendo salieron a la calle sin ser vistos, mientras caminaban en silencio anonadados, donde volverían a pasar sus tardes de verano, hoy era el mejor regalo de cumpleaños, donde nadie se acordó que era su día.

Era un lugar mágico, diferente, donde la vida era diferente, alli con su secreto a cuestas todas las tardes a las tres puntualmente iban al palacete, los tres toques de campana del reloj anunciaban que era la hora de la entrada, alli en aquel salón majestuoso se sentaban alli pasaban las tardes, hasta que una tarde los invito al pasadizo, nunca vieron semejante mundo, lleno de estancias, donde podían navegar por un lago, pasear por un bosque, donde nunca era de noche, alli era todo como un sueño. Una de las cuevas estaba repletada de animales adiestrados de todas las especies, era fascinante ver ese colorido de fauna. Aquellas salas eran como el paraiso, que ellos visitaban cada tarde, cada día era una sorpresa más agradable. Era un mundo inimaginable en el exterior, era como un sueño, todo lo que sus ojos percibían.

Cada vez que algún humano entraba al palacete los fantasmas aparecían, todos huían, en Colin nadie osaba a entrar al Palacete malvado, donde incredulidad era creciente, pues la leyenda decía que el fantasma era la hija del señor, que tuvo con una amante, era verdad.....
Era ella, pero no era fantasma, se cubría en una sabana blanca y sus águilas entonces nadie se atrevía entrar, y poder vivir en su mansión.

LA LEYENDA CUENTA QUE ES EL PALACTE DE LOS FANTASMAS.

Nunca más en COLIN nadie entro aquellas estancias.

Palacete donde el fantasma era dueña y señora.

PD. Esta modesta e imaginativa historia fue escrita la tarde de nochebuena y la mañana de navidad del 2007.

viernes, 22 de agosto de 2008

GENTUZA




Pocas veces me equivoco, pero hay personas que sus comportamientos me dan referencia como son, esta gente que nunca dará una opinión que pueda llevar a enfrentamiento, porque antes de defender o mejor dicho debatir su postura, callan y miran hacia otro lado, pero son gente que les gusta halagar con la palabra, con el chiste oportuno, saben que palabras han de utilizar siempre para quedar bien en todo lo que le rodea, a pesar de muchas veces se mantienen callados, es gente que antes de conocerte dan la mano, son los políticamente correctos, son los risueños, sinceramente en su mundo son los trepas de la vida.

Si eres simpático de pasta de dientes tienes mucho que ganar, si eres serio, pasas de halagos gratuitos a ciertas personas te tachan de antipático.

Si eres de los que se rebelan ante lo crees que es injusto, aunque vayas a contracorriente quedas ante todos los políticamente correcto como mentiroso.

Hay mucho peloteo gratuito, solo por que hay gente lo ha vivido en sus padres, unos auténticos arrastrados, es la herencia de su genética, vivimos en el mundo del peloteo.

Yo de mayor quiero ser un pelota.
Si eres un pelota encontraras la felicidad.
Ser pelota se nace y sino te haces.
Me encantan los pelotas van sonriendo por la vida, bueno casi siempre cuando ven al Jefe.
El pelota solo trabaja delante del Jefe, mentira de boca es el que más trabaja.
El pelota tiene una lengua ágil, y un culo perforado, son ágiles en el fondo.
El pelota es agradable, simpático, chistoso, lo que verdaderamente es un gran.............cada uno que le ponga el adjetivo que quiera, el mío es dos palabras.

sábado, 16 de agosto de 2008

Hablar por hablar.

La noche era negra, oscura, contradictoria, el insomnio se había convertido aliado de batallas, la ansiedad le desgastaba, las horas eran como los últimos kilómetros de un maratoniano que nunca ve la meta, el sufrimiento era una angustia inexplicable, la almohada se convirtió en paño de lagrimas, tormentas en sus caminos perdidos, donde los fantasmas salían del castillo desde cualquier rincón de su conciencia.

Cansado de no dormir, encendió la luz y busco en el dial una música que le relajara, encontró de pasada una voz, con una profundidad en unos segundos se dio cuenta que no estaba solo.
La voz de Mara Torres en espacio radiofónico de la SER, con sus oyentes se convirtió en el fiel amigo nocturno, oyendo aquellas personas desesperadas con sus voces de angustia, miedo, o solo soledad en sus espaldas que al llegar la noche les era insoportable.

Noche tras noche se quedaba durmiendo las voces profundas que inundaban las ondas mágicas de la noche. Fueron pasando las noches hasta que venció el insomnio con la ayuda de medico y medicación.

Una tarde de primavera dos años después hojeando las estanterías de libros de un centro comercial un libro le hizo un pequeño guiño, se fijo, de pronto se conocieron, eran amigos, el maravilloso libro sonriente era HABLAR POR HABLAR historias de madrugada, de Mara Torres, cogió el libro en sus manos y paso a su poder, nada más llegar a casa se instalo en su sillón preferido en dos horas el libro lo termino, ceno, después lo volvió a leer, era como una conversación en un café, respetando los silencios, las palabras que fluían entre ambos. Las letras impregnadas en el libro dibujaban figuras geométricas, respuestas encontradas, preguntas que antaño parecerían importantes, ahora diluidas le hacían sonreír, miedos que se habían vuelto inexistentes, pero en su momento llenaron su mochila de preocupación, e inquietud, alli sentado bajo la lámpara del salón meditaba en silencio, desde el presente miraba el pasado como una lección de la vida.


jueves, 14 de agosto de 2008

Cosas de la vida


Cosas de la vida.

¿Que es un hijo?.
Para unos parte de tú esencia.
Para otros un estorbo.

¿Que es el amor?.
Para unos un sentimiento.
Para otros joder.

¿Que es el trabajo?.
Para unos una afirmación.
Para otros una esclavitud.

¿Que es un abuelo?.
Para unos es su padre.
Para otros es la herencia.

¿Que es un sueño?.
Para unos una ilusión.
Para otros una perdida de tiempo.

¿Que es la noche?.
Para unos descanso.
Para otros un modo de vida

¿Que es la religión?.
Para unos una creencia
Para otros una farsa.

Que es la primera comunión.
Para unos recibir a Dios.
Para otros un negocio.

¿Que es un amanecer?.
Para unos una belleza inexplicable.
Para otros es un fastidio.

¿Que es el futbol?.
Para unos una pasión.
Para otros 22 tontos detrás de una pelota.

¿Que es una puta?.
Para unos una pobre chica.
Para otros una viciosa.

¿Que es el vino?.
Para unos un placer.
Para otros una perdición.

En fin la vida, cada cual escoge el color que le gusta,
Hay muchas todas tonalidades, para no aburrirse.
¿Tu entiendes la vida?.

PD. El cuadro es del pintor Colivenc Eusebio Sempere, titulado Primavera.

lunes, 4 de agosto de 2008

Era un nuevo día.




Eran las 7 de la tarde se levanto de la siesta, el cosquilleo se trasladaba a su estomago, la ducha la despejo, se enrollo la toalla como un turbante se dirigió hacia el armario abrio la puerta, ahora empezaba las dudas, que ropa ponerse, costaba distinguir pues estaba hasta los topes, pero ella muchas veces lo veía vacío, que dilema, la cama se fue amontonado de trajes, pantalones, blusa, decidió que iría de sport, cómoda, se seco la melena lisa adornada de mechas doradas en su pelo castaño, se pinto con toques suaves, preparo la camara de fotos en el bolso, la cartera, móvil, tabaco, las llaves, mientras se dirigía para acceder la autoría, la radio sonaba un bolero, su mente se instalada en la melodía, conducía autómata, quedaba una hora para llegar, las imágenes aparecían como en una sala de cine, nítidas sonoras, de vez cuando se distaría algún claxon la volvían en sí.

Dejo el coche casi un kilómetro de la plaza de toros, la gente iba a pie hacia el recinto, como se aproximaba el gentío era impresionante, colas en las puertas, se instalo de pie en albero, comenzaban la cuenta atrás, la gente silbaba, se pagaron las luces, un murmullo entre el publico de repente las luces y la música de repente hizo un subidon impresionante, la adrenalina recorrió su cuerpo, alli estaba su cantante, el amor platónico, el grupo preferido de ambos, saco la camara de fotos he hizo algunas fotos, se dejaba llevar por la música su cuerpo se movía su mente estaba en el cielo, cantaban juntos, cogidos de la mano, en el escenario comenzó a sonar la canción favorita de los dos, sus lagrimas se le empañaron los ojos miraba el cielo, le decía lo oyes, cariño, intento cantar pero la voz no salía, desde lo más alto una voz sonaba en su mente no llores, desde aquí estoy contigo, María disfruta como estoy disfrutando, tranquilízate estoy bailando, sintiendo los acordes, ella lloraba, José te querré siempre, te llevo dentro, intento seguir el concierto no pudo, le pesaba el corazón, pensó en abandonar pero aquella voz le paro, estoy aquí arriba disfrutemos los dos, si te sales, yo me quedare triste, se quedo, poco a poco comenzó a disfrutar del concierto, recordaba en imágenes como pasaban horas y horas oyendo dvd de este grupo en coche para acabar haciendo el amor en aquel habitáculo tan pequeño e incomodo.

Ya de vuelta a casa recordaba como aquella maldita llamada una tarde cuando un amigo común con la voz entre cortada le decía, José no esta, el guardarail le quito la vida, la moto patino por culpa de la gravilla del asfalto y unas gotas de aceite que estaban en la carretera y aquellos trozos de hierro le dejaron huérfana de amor, luz, mucha pena, recordaba aquel fatídico sábado que ojala nunca hubiera existido, aquel día muchas luces se pagaron, su corazón dejo de brillar, desde aquel día odiaba los tanatorios, los entierros les tenia pánico, cuanto dolor le traía aquello, llevaba dos años luchando por salir, pero ver una simple moto de carretera le llevaba a la mente, su novio, todos le parecían él, tanto que disfrutaba de la moto, ella siempre supo que los sábados por la tarde eran para su afición salir a rodar con la peña motera del barrio.

Hoy era el concierto que tanto soñaron los dos, estar juntos, abrazarse, sentir sus brazos fuertes como la rodeaban por la espalda le daba un beso por detrás del cuello, que le susurrara las canciones al oido, como tantas veces. Aquellas letras que conocían con sus puntos y comas, la melodía, sus acordes de guitarra con el sonido del teclado, los redobles de la batería.

Al llegar a casa era tarde se tumbo en la cama, respiro hondo intentaba tranquilizarse de tantas emociones vividas en un par de horas, noto que su corazón comenzaba a brillar, que su luz se encendía, que su chico le decía María la vida sigue ahí a fuera, seguro que encontraras un chico estupendo, sabes que siempre estarás en mi corazón,

José siempre estarás en mi corazón, no sé si mi vida volverá a compartir este corazón que es tuyo tambien, pero te juro que siempre te llevare dentro. Sé feliz allá donde estés, no se si es el cielo, si existe o no, pero noto tu risa contagiosa en mi alma y eso hoy me hace mirar con otros ojos la vida.

Apago la luz se durmió en un sueño profundo. Mientras los acordes de su canción favorita sonaban, él le susurraba al oido TE QUIERO.