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Cristal del amor

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Brindar por amor es besar en la copa del corazón. Llorar por desamor es romper la copa cristal. Cristal del amor.

Un libro

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Un libro para alguna gente, es simplemente un adorno en sus casas. Un libro para otra gente, es simplemente letras escondidas entre tapas. Un libro para mucha gente, es una aventura que experimentas, cuando te sumerges en la lectura. Un libro nunca te deja indiferente.

La estilográfica

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Miro al cielo, dejo volar la estilográfica de tinta negra, que vuele en libertad por los colores del corazón, que me acompaña en los momentos de silencio. Las letras desnudas recorren el cielo al compás de la música, encuentro sentido a la vida en el papel manchado de tinta negra que danza imaginariamente por el universo de los sentimientos.

El cielo del amor.

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Tocar el piano. Cantar al amor. Es tocar el cielo. Espejo del amor. Cielo del amor. Te miras y te encuentras. Sonríes, y es amor. Reflejo de la felicidad. El cielo del amor.

Fragancia.

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Una fragancia es como vestirte de colores. La fragancia es el color de la vida que llevas durante horas.

Un espejo cualquiera

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Escribir en una hoja en blanco es como verte desnudo ante el espejo. Desnudar las letras es volar por un cielo azulado en libertad. Plasmar los sentimientos en un poema es como bañarte en un acantilado desnudo, disfrutando cada momento del placer del baño. El poeta desnuda sus palabras de amor. El poeta se mira al espejo y no se reconoce.

El País que niega el pan y la sal.

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La calle llora de injusticias, inocentes detrás de pancartas, políticos indignos roban las miserias de los hombres y mujeres, que piden trabajo. Mentiras en la prensa, palabras vacías en espadachines de la falsedad. Profetas de palabras, desde el púlpito del oro, tipos trajeados, que escenifican la obra teatral del hemiciclo. Lagrimas mojan las calles de lluvia, relojes varados, sueños rotos y decepción en sus ropajes. Corazones desvalidos, luchan contra hombres, sin escrúpulos de toga, apoyándose de los hombres trajeados de marca y gemelos de oro en sus mangas, que ejecutan el embargo. Cabellos blancos, toda una vida luchando, por unos ahorros, y un día les engañaron el hombre consejero del banco del barrio  y ahora nadie les hace caso. Soledad en las calles, desesperación en sus carnes, lucha desigual, la policía pone orden con la porra, el político ordena desde el altar del poder, prepotencia en sus palabras afiladas en el cuchillo de la muerte. No hay derechas...