viernes, 25 de noviembre de 2011

El navegante del amor.


Mujer de mis sueños.
Dama del amor.
Flor que ríe.
Tus besos calman mi sed.
Mujer de mis sueños.
Sueño contigo.
Vivo contigo.
Bailo contigo.
Tú y yo.
Bailamos cada noche.
El navegante del amor.

domingo, 20 de noviembre de 2011

El pirata



La goleta estaba escondida entre dos islotes del mar caribeño, a la espera de los barcos con el oro de las indias, los días pasaban en la isla el calor cada día era más angustioso en aquellas lejanas tierras.
El centinela vigilaba desde tierra el paso a lo lejos de posibles presas marítimas, el aburrimiento era palpable en aquellos peñascos perdidos.
Una noche encontró un pequeño cofre en la cueva que estaba situada en la playa y cuando la marea subía el agua la invadía,  recorriendo los secretos ocultos en aquella misteriosa cueva,  lo abrió con mucho cuidado  a la espera de encontrar monedas de oro que alguien hubiera escondido en aquel lugar tan misterioso. La desilusión fue mayúscula  dentro no habían las preciadas monedas de oro que tanto soñaba cada noche el tener en sus manos una fortuna  del preciado metal. En el habían unos escritos, en esos momentos dudo en arrojar aquellos papeles al mar, una imagen fugaz le hizo desistir volvió a cerrar el cofre y lo dejo con todo donde lo encontró. A los dos días una mañana al amanecer entro en la cueva en busca del cofre, estaba  en su lugar secreto y misterioso. Tranquilamente leyó los escritos, el silencio acompañaba las palabras. La leyenda estaba reflejada en aquellos legajos, el mar, una desilusión e imagino las escenas. Recordó que él estaba allí como pirata, aunque esta leyenda no le pertenecía, una mujer escribió aquellas palabras saladas,  las letras se mezclaban en la esperanza  que  descansaba en el cofre del olvido.
Una historia de desamor, su reflejo estaba encerrado en aquella misteriosa cueva caribeña, el sabor amargo de derrota y la sed venganza resonaban, los aullidos del mar era patente que alguien habitaba entre las almas del purgatorio donde se escondía la leyenda que no quería que fuera olvidada.
Misterios de la vida del pirata, el culpable estaba en la goleta.
El hombre cruel que marco la vida de la jovenzuela en las calles de la Habana era el capitán pirata, un malvado escocés que nació del desamor y se estaba vengando de una preciosa mujer de ébano y cuenta la leyenda que la mujer pago unas monedas de oro a una bruja de la ciudad como venganza . Una noche apareció en la cueva del misterio, él sin saber nada fue a rescatar el cofre que había escondido,  ella le estaba esperando, con una sonrisa le dio la bienvenida ante el estupor de él,  lo beso y dicen los viejos lobos de mar que nadie sabe que paso, él desapareció con los misterios de la cueva, ella paseaba radiantemente por el malecón de la Habana cada vez que subía la marea. Las olas enloquecían entre sus vestidos negros, la tormenta era el sonido de sus risas aullando en toda la bahía. El tiempos se congelaba en la Habana los barcos de piratas maldecían los hechizos de brujería que se posaba entre sus astillas y mástiles en el mar caribeño se perdían  sus aguas a la deriva.
Era conocida como la Bruja del Malecón.
No se sabe si es una leyenda o una historia, lo único que todos cuentan que ella, era una hechicera del amor, vivió muchos años en el malecón con su piel de ébano provocaba las tormentas en la isla misterio quedo en el cofre para siempre aguardado en el mismo sitio donde los aullidos del purgatorio sucumben en aquel islote y dentro de la cueva, muchas noches comentaba algún embustero que el pirata que dormía  con el cofre en sus manos, la marea nunca entraba si esta allí. Misterios de la vida de la bruja del malecón nadie la conoce y todos hablan de ella las noches de tormenta cuando los más viejos comentan que les contaron que era todo hermosura en su rostro, finura en su cuerpo.


martes, 15 de noviembre de 2011

El mar a nuestros pies


Sentados en el paseo marítimo, viendo el mar, me acompañabas, te acaricie la mano y sonreíste. Una paloma juguetea tranquilamente por la arena buscando los corazones de dos enamorados.  El mediterráneo estaba en calma en una mañana de sábado, cerramos los ojos, sentimos la brisa que acariciaba  nuestros rostros.
Te di un beso.
Abriste los ojos y me dijiste. - Te quiero.
La paloma nos miro y alzo el vuelo hacia felicidad.
En la arena dibuje un corazón.
El mar a nuestros pies.



sábado, 12 de noviembre de 2011

Cuerpos desnudos


Beso tu boca, juego con tu lengua, mi mano recorre tu espalda. Cierro los ojos, sueño que soy tuya, juegas con mi cuerpo.
La noche de silencio se vuelve noche de locura.
Tu cuerpo desnudo, mis manos acarician tus pechos, juego con tus pezones. Mi lengua se sumerge en el oasis. El mar comienza a enloquecer, las olas van sin dirección, la tempestad ilumina el cielo.
Entro en tu sexo.
Navego poco a poco.
Mi velero se adentra en el mar.
La tormenta ha estallado.
Gimes de placer.
No eres tú.
No, querida.
Es locura.
No tienes control de tu cuerpo.
La tormenta golpea  con rabia.
Las olas estallan……

Me abrazas, te beso, me miras a los ojos, la calma se instala en nuestros cuerpos desnudos el silencio esta repleto de palabras hermosas.
Te quiero.

Ifach


Ifach altivo y majestuoso.
Ifach a nuestros pies.
Amor en el peñón.
Besos y caricias.
Fotos y sonrisas.
Amor en Ifach.
El peñón de
nuestro amor.

Paseamos de la mano.
Tus ojos son mi luz.
Tu boca mis besos.
La nubes grises
amenizaban la tarde.
Las olas jugaban
en el acantilado.

Tu Ifach.
Eres testigo.
Nuestro amor
en el peñón.

Ifach mi velero.
Ifach altivo y majestuoso.
Ifach a nuestros pies.

Besos a bordo del velero.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Rosas mojadas


El silencio es su espejo, dolor en el corazón, la tristeza de vestido.
No tenia rencor, tampoco odio, eran cosas de la vida, no sabe como fue, si tuvo la culpa o no, solo sabía que caminaba bajo la lluvia.
- Querida, no me queda más remedio que confesarte una cosa. Quiero que sepas la verdad. Hay otra en mi vida.
Lo siento. No quería hacerte daño.
Desapareció entre los paraguas de los transeúntes, la rosa se quedo llorando, ramo de flores en la mano como una estatua en medio de la calle.
Hoy sigue lloviendo desde hace una semana, como siempre en Coruña, los días grises son latentes en el otoño.
Cabellos mojados, botas entre los charcos, chubasquero en el cuerpo, camina por la Calle Real los paraguas de colores son anónimos van sin dirección alguna, la soledad es su compañera.
Días de tristeza.
Días de lluvia.
Coruña siempre fiel a la lluvia.
Rosa sigue vendiendo flores a la entrada del mercado de San Agustín.
Rosas mojadas.

miércoles, 9 de noviembre de 2011

Hola


Nunca había visto unos ojos tan bonitos, aquella mañana quede hipnotizado. No sabía si era una princesita de cuentos infantiles o la sirenita.
-Hola- Dijo.
Me quede mudo. Reaccione pasados unos segundos. - Hola-.

Bajo en la siguiente parada del Bus.
Se despidió. - Hasta luego-.
Hasta Luego. Conteste con una voz nerviosa.

Todas las mañanas voy en el mismo autobús de línea a la misma hora, no la he vuelto a ver.
Sueño con sus ojos.
Unos ojos hermosos.
Azules.
Guardo aquella mañana en mi retina.
La chica de los ojos azules, suéter rojo y vaqueros ajustados.
Se despidió. - Hasta luego-.
Hasta luego. Conteste.

martes, 8 de noviembre de 2011

Concierto de Amaral en la Volvo.






Eran las nueve de la noche los barcos estaban preparados para comenzar la aventura de la Volvo Ocean Race en la vuelta al mundo de vela, última noche antes de la salida de la Volvo, un mes de conciertos, Amaral cerraba el colofón de las noches de concierto en el puerto de Alicante.
Y a las diez y unos minutos en el escenario el dúo zaragozano acompañados de su banda y con un comienzo espectacular.
La noche fue mágica, la brisa del mar nos acompañaba, las guitarras deleitaban, Eva maravillaba con su voz, la gente saltando y cantando una y otra vez como un martillo en la pared. Los días de verano quedaron en la playa de Riazor entre la revolución del Big Bang. Yo creía ser Robin Hood caminado hacia la Antartida. Y dime si sientes lo mismo cuando vas en una montaña rusa, íbamos como locos, como hablar el universo sobre mi, en solo un segundo esperando un resplandor. Hoy es el principio del final no se que hacer como mi vida.

La noche fue especial, baile, cante, salte y disfrute de su música, acabo el concierto y caminábamos por el puerto y pensaba si las calles pudieran hablar, moriría por vos. Entre las luces del puerto te encontré y nunca te olvidare.
Tu y yo nos besamos.
Tu y yo bailamos.
Nosotros nos amamos.
Amaral sigue sonado en nuestro corazón.
Fue una noche de concierto.
Tu y yo.
Cuando suba la marea.
Cantaremos.
Hacia lo salvaje.
Me besaras.
Te amare.
Sin ti no soy nada.

lunes, 7 de noviembre de 2011

Malditos recuerdos


Nubes grises
en mi corazón.
Lluvia en
mis pies.
Soledad en
las calles.

Otoño en
el recuerdo.
Te quiero olvidar
y no puedo.

Tu lluvia
me enfurece.
Vagueo por tus
calles y
blasfemo en tu
presencia.

Otoño triste.
Otoño lluvioso.
Otoño ventoso.

Te quiero olvidar
Y no puedo.

Robaste mi amor.
Me dejaste sin sueños.
Otoño furioso.
Otoño sin piedad.
Maldigo tu nombre.


Te quiero olvidar
y no puedo.

Aquí sentado en el acantilado te recuerdo una y otra vez.