La falla.

Compro como todos los años al mismo proveedor, madera de tablas, cartón y pinturas de varios colores.
Comenzó a dar figura la pequeña falla siguiendo el boceto, cada día comprobaba que la madera era mejor que años anteriores, pasaba lo mismo con el cartón, no encontraba explicación siempre compraba la misma clase y de igual calidad. Notó que la pintura se adhería mucho mejor, necesitaba menos pasadas. En el taller se respiraba un ambiente agradable entre jornadas agotadoras de trabajo. Siempre intentando mejorar cada acabado, nunca veía el final.
Cada día que pasaba las figuras iban tomando vida se sentía más motivado para seguir trabajando con mucha más precisión.
Llego el día soñado, “ la planta” ilusionado, nervioso, impaciente como un niño en la noche de reyes, su arte estaba allí presente, las pequeñas cámaras digitales inmortalizarían aquellos muñecos llenos de vida y sensaciones diarias.
Unos hombres llamados “ Jurado” visitaron la obra, le dio pena su arte dentro de tres días ardería en llamas ante las miradas expectantes de un barrio que orgulloso estaba de su falla.
Al día siguiente le comunicaron que un “ ninot era el indultat”.
Miró el ninot le vio sonreír.
El ninot siempre supo que nunca ardería.
Ellos también tienen intuición.
El ninot indultat.
Comentarios
Meses de trabajo, sudores, y noches de poco dormir, para terminar en un lugar privilegiado, donde poder ser objetivo de miles de miradas, sorprendidas y admiradas ante una forma de expresión que no tiene límites.
Un abrazo, amigo Merl.
COMO TU MERL, TODO EL ESFUERZO QUE HACES DIA A DIA, TE SERA RECOMPENSADO.
UN BESAZO MERL.
Era asi, se tenía que salvar, era su ninot.
Muy tierna merl
Un abrazo
Sin que se entere el ninot indultat y entre tú y yo... me encanta ver arder las fallas y sentir el calor de las hogueras cerca... :) (qué maldad)
Un besazo
Pero que una obra sea indultada por ser considerada digna de estar en un museo, tiene que ser todo un orgullo.
Un abrazo.
Abrazos