viernes, 15 de marzo de 2013

Perdón




Era una tarde soleada de primavera, paseaban por el Retiro madrileño cogidos de la mano, se aposentaron en un banco de madera tatuado de corazones, le obsequio con un pequeño regalo envuelto con papel rojo y unas letras escritas con tinta negra, con un te quiero, lo abrió con curiosidad, sorprendida ante tal regalo, un precioso anillo estaba en sus manos, se besaron y le dio las gracias, con ojos de enamorada.
Te habrá costado mucho dinero, es oro..
El miraba la cara de felicidad.
Esto vale mucho dinero. Dijo tímidamente.
Este anillo supongo que valdrá mucho dinero, te digo que no se el valor monetario, pero te puedo decir el valor sentimental.
No entiendo, no lo has comprado, entonces.

Te explico querida, este anillo de oro que posa en tu dedo era de mi abuela y una tarde antes partir hacía el otro mundo, me llamo a su casa y me dijo, tengo una cosa para ti.
Este anillo de oro es el regalo de tu abuelo del día que nos casamos, y quiero que el día que de verdad estés enamorado regales a tu prometida este anillo de amor.
Te estoy pidiendo que nos casemos, me da igual sino tenemos dinero, piso, tenemos amor y para mi es lo importante.

Esta noche veras una estrella en el firmamento más resplandeciente que el resto será la felicidad de quien te a regalado el anillo.
Este precioso metal de oro solo conoce el amor,  navegando por tempestades amorosas, miedos, noches sin dormir, noches de silencio, noches oscuras,  maldiciendo el amor en esos momentos, y cuando el mar vuelve a la calma, es fiel en el amor, porque sabe que para amar hay que perdonar, para amar hay que comprender, para amar hay que querer. Hay momentos malos en los cuales quieres tirarlo por la borda, el anillo te dice que esperes, cálmate, espera el nuevo día, porque el amor esta repletos de trampas maliciosas y muchos caen en las primeras trampas, ese amor se llama odio, los besos son insultos, la felicidad es tristeza.
El anillo es la fuerza que necesitaremos para vivir nuestro amor todos los días de sol, lluvia, nieve, seguir amándonos sin tener que ninguno bajar la cabeza y saber que el perdón es una prenda que abriga el amor.

2 comentarios:

pluvisca dijo...

Solo podemos perdonar si amamos de veras y no es fácil encontrar amor del de verdad

Besos

Anónimo dijo...

Precioso y tan real como la vida misma.