domingo, 13 de noviembre de 2016

La Encina

La estación llora la soledad, nadie la recuerda, cuando era el destino hacia la libertad.
Tarde de  sábado, nadie por los arcenes, ni pasajeros, ni trenes por las vías, a lo lejos se escucha pasar el Ave destino la inmediatez, alejado de las vías de la anciana estación. Hace un siglo era el nudo ferroviario del Levante español, hoy simplemente es abandono y desidia.

Tarde de Otoño.
Soledad en las vías.
Pasado en las venas.

Refugio de los desesperados.
Maletas de madera y sueños.
Esperas por los andenes.

Vieja estación.
Pedanía de la Encina.
Corazón ferroviario.


Trenes carbón, trenes de vapor, por ella pasaron, en las noches de niebla y mañanas frías de las puertas de la Mancha, cambios de ajugas, silbato del jefe de la estación, militares con el petate a cuestas a punto de partir hacia el cuartel del destino, sacas de correos por el anden, en ellas cartas de amor, cartas de despedida, o simplemente cartas sin sentido.
El tren en los años sesenta era libertad, dejar atrás el pueblo para buscar mejores horizontes, bocadillos envueltos en papel periódico, salir  al nuevo mundo. Si la vieja estación hablara de tantos y tantos sueños que por sus andenes pasaron, tantas despedidas, lagrimas, tanta impaciencia cuando esperaban algún familiar y el tren llegaba con retraso, la bajada del tren y los besos, brazos, con la llegada del hijo que llegaba para pasar unos días por navidad.
Cae la tarde y con ella la llegada del ocaso del día, la vieja y solitaria estación se queda sola, en el olvido de sus gentes, las huerfanidad en las vías, sin pasajeros, ni trenes. Aunque sabe que siempre desde lejos alguien la recordara, porque en sus andenes fueron tristes despedidas y llegadas alegres.
Por ella paso el famoso Tren Botijo que iba desde Madrid hasta Alicante en aquellos primeros días del siglo XX para pasar el verano en el balneario del Postiguet, el famoso Correo nocturno, entre muchos trenes y locomotoras.


Tarde de Otoño.
Soledad en las vías.
Pasado en las venas.

Refugio de los desesperados.
Maletas de madera y sueños.
Esperas por los andenes.

Vieja estación.
Pedanía de la Encina.
Corazón ferroviario.

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