Piratas de la vida
El barco corsario navegaba lentamente por el mar de Sagarzos las algas dificultaban la navegación del bergantín, el calor era insoportable, los días eran lentos, la tripulación cansada y aburrida de las tareas a bordo, los juegos de azar y el vino peleón racionado era el pasatiempo de hombres rudos, vestimenta de colores llamativos, sus caras quemadas del sol, barbas y pelos blancos acompañados de chinches que pululaban a sus anchas entre sus ropajes. El vigía grito- Tierra a la vista. Tierra a la vista. La tripulación comenzó a gritar celebrando el posible botín, en sus caras se divisaba la impaciencia por el oro. El capitán dio ordenes al contramaestre y comenzaron a preparar los botes con los cuales alcanzarían la playa de la isla oceánica. El mozo de camarote se percato que el cirujano tenia el semblante triste. Mrs Willian porque esta triste. Pregunto el mozalbete. Ves todos esos hombres que ahora se afanan en cumplir su trabajo y que durante toda la navegació...