lunes, 4 de junio de 2012

La escritora novel





En un bello pueblo costero con la llegada del verano se poblaba de turistas de todas las índoles y las autoridades celebraban la festividad de la patrona la Virgen del Carmen en honor a sus humildes pescadores que habitaban aquellas tierras mediterráneas. Organizaban todo tipo de actos, entre otros el mercado medieval y casetas de venta de libros, como no podía ser también estaba las famosas tómbolas, tiovivos, noria y demás atracciones de esta clase de divertimientos.
En las casetas destinadas a la venta de libros en ellas estaban tres escritores presentando sus libros e intentando vender sus ejemplares a la gente que transitaba tranquilamente por el paseo marítimo.  En la caseta número uno estaba un hombre que estaba viviendo sus años de jubilación en la escritura de libros y venta los mismos, en los cuales tenia varios títulos de otros años que tanta satisfacción le habían dado.
En la caseta número dos en ella estaba una joven escritora de cabellos negros y ojos marrones licenciada en historia que esta intentando abrirse camino en el difícil arte de escritora. En esta jovenzuela la simpatía era radiante cuando la gente te acercaba para mirar o curiosear varios títulos que presentaba en aquella modesta caseta literaria.
En la caseta número tres un hombre de mediana edad que en su tiempo libre tenia por afición el noble arte de narrar en paginas novelas de intriga. En esta feria tenia la ocasión de presentarlas en publico y venderlas.
La gente cuando el sol estaba en su ocaso llenaba el paseo marítimo tranquilamente paseaban tanto por el mercado medieval como en las casetas de libros, como es de costumbre se paraba en las casetas y tenderetes.
Cuando se acercaban a la caseta número dos, un hombre de mediana edad que merodeaba por allí, pregonaba con voz muy alta a los futuros compradores.
- Ese libro no vale nada, es muy caro.
-Vais a gastar vuestro preciado dinero en semejante memez.

La joven escritora sonreía a estas palabras, ella muy centrada intentaba explicar a los presentes cual era la trama de sus obras escritas.
Aquel hombre que parecía un moscardón revoleteando por la caseta intentado ridiculizar a la joven, cada vez vociferaba más, la joven aguantaba estoicamente aquella situación.
- El argumento es malísimo.
- Sus tapas son de escasa calidad.
- Su precio es carísimo.
Así durante toda la tarde noche. Hubo algún comprador que le amenazo en que se callase o llamaba a la policía.

Al día siguiente por la tarde la misma cantinela, voces, burlas.
La joven escritora con exquisita educación le dijo.- Señor pude decirme porque no le gustan mis libros.
Porque son falacias, idioteces, estupideces, y están muy mal escritos.
Dígame Señor donde esta lo usted dice, para poder corregirlas si usted me demuestra que tiene razón.
- Sus tapas son horribles, feas y  los libros son muy caros.
Señor ha leído alguno de mis libros.
-No, ni los leeré.  ¡Jamás!. Nunca leeré sus libros.
No entiendo señor mis criticas hacia mis libros y mi persona. Para dar una opinión objetiva tenia haber leído alguno de mis libros, no entiendo tanto odio y rencor.
- Simplemente porque eres mujer.

PD. En pleno siglo XXI sabemos que en algunas culturas sigue estando presente el machismo como en siglos  posteriores, lo más curioso en el mundo occidental aquel denominamos el primer mundo, el mundo de las libertades, sigue existiendo, no tan latente en la calle, en cambio puertas para dentro como vulgarmente llamamos esta vivo. Cuantas mujeres dentro de su hogar son un cero a la izquierda y están a las ordenes de Vuecencia el macho ibérico. No vale decir en las clases bajas, si en estas quizás sea más predomínate, no olvidemos la clase medía y la querida clase alta donde se mezcla el lujo, glamour, en muchas su misión es ser mujer florero.



1 comentario:

pluvisca dijo...

Pues si, por desgracia hay mucho más machismo de lo que creemos en pleno siglo XXI. Penita da

Besos