martes, 9 de octubre de 2012

Antidepresivos




Cada noche los secretos nacen del olvido en busca de la madrugada mezclándose en la realidad en los fantasmas del pasado entre las sombras de cualquier alcoba de la ciudad desierta en sus calles repleta de miedos  en sus moradas. El baile de los fantasmas danzan entre los secretos que inundan de lagrimas la almohada. Un saxo suena en la radio en las ondas del desespero y la voz de la señorita en el micrófono alivia los miedos en la oscuridad en el juego de los secretos olvidados. La noche larga esta llegando a su fin, el redoble del despertador toca la retirada de los fantasmas que vuelvan al olvido del día. El sol comienza iluminar tímidamente en el amanecer  de nueva jornada, la ducha fría y un café cargado es el motor para comenzar la jornada. El almanaque indica el día y su santoral, las radios todas invaden de noticias poco agradables, las casas se llenan de alboroto los niños se enfadan con los padres porque no quieren ir al cole, los desayunos son frenéticos, prisas por no llegar tarde al colegio, trabajo, nervios en la hora punta de la mañana. Otro día igual con el mismo guión y dentro 15 horas volverá la noche, la ficción se volverá realidad, la ciudad dormirá en sus calles y en sus antros las almas desesperadas vagaran en el silencio de la noche llenado de preguntas y miedos cada rincón, la oscuridad lo magnificara, noche tras noche, semana, meses.
Llegara un día que pasaran por la consulta del psiquiatra en busca del final, el hombre con cara de jugador de poker les someterá una batería de preguntas, muchas de ellas incomodas, las lagrimas resbalaran por la mejilla al contestar tales preguntas, el corazón esta débil, la confusión es una nube negra puebla la cabeza.
Los antidepresivos pasaran a ser parte de las noches, los fantasmas poco a poco volverán a sus escondites, los secretos quedaron en el desván del psiquiatra y los miedos se diluirán por el desagüe del cuarto de baño.
Los farmacéuticos piden el DNI ante una receta medica,
Nuestra sociedad esta repleta de antidepresivos.

1 comentario:

pluvisca dijo...

y que lo digas, y ahora, incluso se aumentan la dosis para que os malos sueños no regurgiten...

Magnifico escrito merl

Besos