domingo, 18 de marzo de 2012

Cine de verano




En la calle hace frío, las noticias de la televisión son imágenes de un mundo intoxicado. Huelgas, protestas, escándalos entretienen a la fauna nocturna cansada del día laboral sentados en el sillón real que preside cualquier salón desde la más coqueta morada hasta la más humilde.
Apago el maldito aparato repetidor de malas noticias, todas las cadenas repiten las mismas memeces a la misma hora. Un antiguo radíocasete olvidado por estos hombres, muchos de ellos lloran en los contenedores del olvido. Enciendo este viejo e humilde aparato, dentro hay una cinta que comienza emitir música. Me acomodo en el sofá de tapiz ocre que preside mi salón, cierro los ojos camino por los recuerdos que me trae esta bendita música.
Tu imagen esta presente, señora elegante ejecutiva que camina por las pasarelas de moda de Europa entre aplausos, besos y fotos rodeados de los mejores diseñadores que buscan tu protección en el mundo de finanzas.
Una noche soñé con las películas de blanco y negro que veíamos en el cine de verano en la playa. Besos y caricias, viendo aquellas viejas películas de amor. Una noche el viento comenzó a rugir de pronto un diluvio se aposento, la gente busco refugio de la lluvia, película dejo de emitir, relámpagos en el cielo, nosotros nos quedemos sentados en aquellas sillas de madera, mientras no podíamos contener la risa por ver nuestros cuerpos totalmente empapados de agua, cada gota recorría nuestro cuerpo en busca de acomodo, fue una de las noches más felices de aquel verano, besos en un cine de verano mientras la lluvia no cesaba.
Ahora en estos tiempos difíciles, intento guardar el equilibrio en el trapecio que es mi vida. La bolsa se desploma, e intento no caer al vació. Piruetas en el aire sin red, derrotado busco un simple trabajo para poder vivir dignamente.
Me aferro a la valentía de mi juventud y no la encuentro, quizás soy débil. Sueños rotos, memoria grabada de frustración, hombre sin esperanza que busca la luz para poder caminar. 
Aquellos benditos veranos de nuestra juventud, después cada uno en su ciudad busco nuevos horizontes, se olvidaron los días de playa, el amor, los sueños que tanto hablamos tumbados muchas noches en las rocas del acantilado mirando la luna.
Solo encuentro fuerzas recordando mis años de juventud en la playa junto a ti, como aquellas películas de amor en el viejo cine de verano, aguantando aquella tormenta de verano que fue nuestro bautizo en el amor, esa noche fuimos a la playa e hicimos el amor.
Señora de las finanzas de la moda seguro que no te acuerdas de aquella noche, para ti rodeada de alfombras rojas seguro que es un vago recuerdo.
Aquel joven de diecisiete años es un hombre de cuarenta fracasado en el amor, en su matrimonio, los negocios, marcado por sus arrugas de cansancio sin saber a donde encaminar el rumbo de la vida.

Sueños en blanco y negro.
Recuerdos de noche de amor en la playa.
Melancolía en la música.
Noches de cine de verano.






PD. Los cines de verano aquellos que en los años setenta era la delicia nocturna de cualquier veraneante en las noches calor que con un buen helado y una película de antaño, se aposentaban en aquellas sillas de madera concentrados en las imágenes de la pantalla blanca y sin casi pestañear pasaban dos horas con agradable compañía. Cuantos adolescentes conocieron los primeros días de enamoramientos en las noches de verano en el cine con la luna de testigo de su amor.
Hoy casi inexistentes en los lugares de playa, quizás quede alguno, son pocos los huérfanos que se mantienen vivos en las noches de calor alrededor del celuloide en blanco y negro.
Este humilde escrito es un pequeño homenaje aquellos cines de playa o cine de verano como quieran llamarle.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Aquellos maravillosos años...............
Marc.

pluvisca dijo...

Los recuerdo, en la playa y en los pequeños pueblos, incluso habia lugares en que teneian que traer la silla de casa...que tiempos!!!

besos