jueves, 15 de marzo de 2012

La foto del horror



Malditas y tristes guerras, dolor de los inocentes, lagrimas en mis mejillas. Viejas heridas que nunca se curaran, sueños robados, ríos de sangre, desesperación entre los hombres de bien.
Tristes guerras.
Malditas guerras.
Sucias guerras.
Hombres sin compasión que se dedican desde un púlpito de oradores a dictar una guerra. Pobres desvalidos que padecen la ira de los oradores del odio.
Pasan los siglos, los años y las guerras perduran, las imágenes de los noticiarios empañan la pantalla de plasma que se viste de luto cada día que aparecen las bombas sobre cualquier ciudad.
Derrota en sus caras.
Fusil en mano.
Soledad en su rostro.
Miedo en el aire.

Palabras sin sentido, luces negras invaden la ciudad mientras atrozmente los aviones rugen en el cielo, las bombas estallan en las calles entre gritos de dolor, clamando auxilio. Voces de blasfemia socorren maldiciendo palabras en contra del tirano que ordena la matanza. Una cara angelical sentada entre los escombros desde su inocencia comprende que los hombres matan por odio, la niña de cabellos rubios y ropas viejas retrata en su memoria la foto que llevara en toda su vida  titulada la foto del horror.


No hay comentarios: