martes, 10 de abril de 2012

La primera vez



El primer televisión en blanco y negro comprado en los años sesenta, era las delicias de toda la familia, agrupada todos expectantes viendo aquellas imágenes que fascinaban a niños y grandes, la ilusión se reflejaba en aquellos rostros que concentrados ante aquel artefacto pasaban horas y horas. Como no recordar el primer coche que se compro el padre el mítico Seat 600 en el cual fue la primera experiencia viaje a la playa, en aquellos coches quedaron las aventuras de unas personas que experimentaban el placer de viajar todos muy bien apretados pasaban horas y horas de calor en aquel pequeño habitáculo.
La primera vez es el recuerdo que vive en la antesala del cine que es nuestra cabeza como algo entrañable.
Quien no recuerda la primera cámara de fotos que todos dispuestos a salir en la instantánea en un día cumpleaños, o en el campo.
La primera vez es la esencia de nuestra vida quien no olvida el primer beso quedo marcado en el cofre de nuestro corazón.
La primera vez es nostalgia en estos días desenfrenado consumismo que vive nuestra sociedad en una carrera de monoplazas en cualquier circuito de cualquier ciudad que acoge al circo de la formula 1. Velocidad del consumo es irreconocible en los años, todo es necesario, imprescindible, estamos fabricando una sociedad de pequeños tiranos que son nuestros hijos en autentico devoradores del consumismo. Dentro de unos años pasaran a la consulta de cualquier psiquiatra para calmar la ansiedad que les produce no poder seguir el ritmo de la formula 1 del consumo.
Nunca conocerán la sensación de la primera vez, porque nunca han podido saborear pues inmediatamente habido la segunda y así sucesivamente la tercera.
La generación nacida en los años de despegue industrial y bienestar de nuestras familias en los años sesenta sabemos que la primera vez es el recuerdo de la sensación de la felicidad. La generación nacida en los años noventa del siglo pasado quizás les cueste recordad cual fue el primer regalo de cumpleaños cuando cumplió diez años, o una noche de reyes, pues esta noche es la locura en estos pequeños consumidores del aluvión de regalos.

Recuerdos del primer balón, la primera bicicleta que cuando llegaba el verano todos disfrutábamos circulando por cualquier calle del pueblo.
La magia de la primera vez vive en nuestros recuerdos.
La primera vez que vi tus ojos me enamore.

1 comentario:

pluvisca dijo...

La generación de los 90 tiene tantas cosas que no es capaz de vlaorar su valor...

Yo si recuerdo mis juguetes...

Besos