miércoles, 11 de abril de 2012

Noches de tormenta



Noche de letras, silencio en la habitación, pagina en blanco, pluma de tinta negra, luz de flexo acompaña las palabras que se acomodan en la cuartilla entre bostezos de historias de desamor.
El viejo espadachín de las letras oculta sus delirios entre el vaso de alcohol que reposa en la vieja y destarada mesa, revive sus historias pasadas con mujeres solitarias apoyadas en la barra de un antiguo burdel. Corazones marcados por tristes vidas que el destino les deparo y amargamente soportaron heroicamente entre los jueces de la sociedad acomodada. El silencio se posaba en sus ojos ante la indeferencia que encontraban en el camino de la desazón. Cuerpo tatuado de viejas heridas, corazones huérfanos, lagrimas ahogadas en un vaso de licor. Las manos sin anillos y miedo en sus caras.

El hombre de pelo blanco viejo espadachín de las palabras retrata sus caras en el olvido de la noche, cuando el silencio se posa en sus entrañas entiende mejor el mundo. Pluma ligera dando mandobles a diestro y siniestro.

Lienzo de colores en sus palabras, viejas y tristes ciudades, melodía en sus calles, recuerdos de noches de alcohol.
En la calle hace frío en esta noche oscura, la lluvia acompaña las palabras en la cuartilla, escribe y se reconoce en ellas, aunque muchas veces quiera negarlo. Las viejas historias siempre salen a flote en las noches de tormenta.

1 comentario:

pluvisca dijo...

No hay nada como una removida interior para sacar la mejor historia de nuestro interior

besos