martes, 17 de mayo de 2016

Fotos de la vida


Vamos date prisa que llegamos tarde al autobús.
Deja de hacer fotos, corre que no lo cogemos.
Cada vez que salían de vacaciones o de puente, él y su cámara colgada en el cuello, con ojos de búho, observada detenidamente cada calle, fachada y sus transeúntes.
La Canon era parte de su vida, servidora y su cámara somos viudas.
Las fotos siguen en la carpeta del portátil, llorando de pena y soledad, intento verlas y no puedo, el corazón se desvanece.
¡Maldito y asqueroso cáncer !.
Nos destruisteis en un simple mes, rota de dolor y con la cámara en las manos cansada de llorar.
Las fotos se quedaron huérfanas, los recuerdos en el corazón, hoy la vida sin ti no es lo mismo.
Solo me queda la Canon en las manos. Quisiera aprender a la fotografía, me arrepiento cuando te decía que eso era un rollo, la luz, enfoque, objetivo, RAW, que yo solo disparaba cuando  hacia una foto.
Hay fotos que marcan y la foto del cáncer duele.


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